Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 29 Mayo, 2015

La libertad no solo se pierde estando en prisión, encerrado tras las rejas. Quienes le venden el alma al diablo, caminan libres sin libertad.
Sin querer jugar de detective, porque no lo soy, salta la duda al conocer que Traffic hizo una transferencia bancaria por $27 mil que depositó en la cuenta de la Federación Costarricense de Fútbol y es un documento que supuestamente forma parte de las pruebas que se adjuntan en el caso Li.


El depósito no se hizo en una cuenta personal del presidente de la Federación, sino en una cuenta de este organismo.
Jorge Hidalgo, vicepresidente de la Casa de los Sustos —que de nuevo empezó a asustar—, solicitará una auditoría para repasar los movimientos de Traffic en la Federación. ¿Y, el tesorero?
La prensa deportiva costarricense califica a unos pocos miembros de la Federación Costarricense de Fútbol, como incondicionales de Eduardo Li. Esto quiere decir en buen castellano, que son amigos sin condiciones. ¡Entrega total!
Estos incondicionales han llevado una vida de reyes al lado del caudillo; el planeta fútbol se rindió a sus pies y las líneas aéreas han hecho su agosto con sus múltiples travesías.
¿Cómo ningún federativo se enteró de que habían caído $27 mil en una cuenta de la entidad en que prestan sus honorables servicios?
¿Para qué sesionan?. ¿No se presentan informes de tesorería?
Estos son los hombres que pierden su libertad sin estar entre rejas; la política costarricense está repleta de ellos, el deporte también.
Son incondicionales.
Los pachucos los llaman lava huevos. También huele pedos.
Como le han vendido su libertad al amo, al caerse este, en segundos se derrumban ellos también. Ya lo verán los costarricenses en los próximos días.
De regreso al tema de fondo, no hay duda de que el arresto de Eduardo Li llegó en un mal momento, porque el fútbol costarricense se apoderó de las portadas deportivas del universo futbolístico tras su espectacular participación en el Mundial de Brasil.
Si la Selección Nacional hubiera sido eliminada en la primera ronda del Mundial, este escándalo en el que está atrapado nuestro máximo dirigente futbolístico, hubiese resonado con decibeles de menor voltaje.
La imagen del fútbol costarricense ha sido lastimada, denigrada y deteriorada por este lamentablemente suceso acontecido en Zúrich.

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