Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Miércoles 6 Mayo, 2015

 

Se le indigestó el postre al Real Madrid.
No había tal pastel.
El queque que según “los analistas” se comería el monarca de Europa se les atragantó.
Real Madrid es mejor equipo que la Juventus y probablemente el gol de Cristiano Ronaldo ayer en Turín le otorgue finalmente el pasaporte a la final, pero el triunfo de ayer del campeón italiano es una nueva respuesta del fútbol “azurro” a los periodistas deportivos ignorantes e irrespetuosos que siguen minimizando sus logros.
¡Qué cabrones estos italianos que no pueden meter dos goles!
Le encajaron el primero a Iker Casillas, pase de maestro de un fenomenal Claudio Marchisio, un “crack” del fútbol ignorado también por los “entendidos”, que le filtra la pelota al “Apache” Tévez, el riflazo, el rechazo de Iker y el cierre de Morata.
Pocos minutos después llegó para este columnista la acción que pudo volcar la eliminatoria a favor de la Vieja Señora: el suizo Lichtsteiner le roba el balón a Marcelo, con quien sostuvo un duelo espectacular todo el juego y se enfiló solo al marco. En lugar de hacer el pase de la muerte a Tévez y Morata que cerraban sin marca, remató sin ángulo al primer palo y se esfumó el 2-0.
Fieles a su estilo conservador los italianos se atrincheraron y le dieron la iniciativa a una formación repleta de clase y talento que rápido emparejó la cuenta con globito genial de James al cierre de cabeza de Cristiano.
Para suerte de los “tifosi” en la segunda parte la Juventus no se escondió, quizá alertada por el frentazo de James al travesaño, se dio cuenta que el juego estaba para más, que el rival era controlable y de nuevo tomó la iniciativa, Buffon no tuvo mayores problemas y en un contraataque letal, Tévez le “sacó” el penal a Carvajal y venció a Casillas por el centro.
Carleto Ancelotti colaboró con la causa local al sacar a Isco, un driblador endemoniado y meter a Chicharito, cuando ya Allegri había reforzado la retaguardia con el ingreso de Barzagli y en el epílogo la Vieja Señora vivió sus mejores momentos aprovechando que la Casa Blanca se fue por el empate y dejó metros descubiertos y fue ahí donde los anfitriones pudieron liquidar la semifinal pues Llorente en dos ocasiones y el chileno Vidal de sacrificado trabajo la tuvieron para aniquilar.
No hubo goleada a favor del rey de Europa.
Juventus le plantó un partido acorde con sus títulos, sus coronas, su historia repleta de conquistas, su linaje, todo un equipaje de lauros que periodistas mediáticos e ignorantes enterraron de antemano, irrespetando su trayectoria.

[email protected]