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Domingo, 16 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Lunes 15 diciembre, 2014


El bien llamado clásico del buen fútbol reeditó su calificación en el mejor momento.
Juego de ida de la final; estadio Ricardo Saprissa a reventar.
No hay tiempo ni espacio de guardarse nada.
Ni siquiera de pensar.
En once minutos ya el Saprissa va ganando 2-0 y al carajo los planteamientos y el sistema táctico que ordenó en su momento, Jafet Soto.
Quizá, repasando la formación del Team, el entrenador florense quería sorprender con la titularidad de dos inusuales en los últimos compromisos: Josimar Arias por la derecha y Verny Scott por la izquierda. Se suponía, iban a bloquear los ingresos de Heiner Mora y Deiver Vega respectivamente y cortar el suministro de gasolina para Ariel Rodríguez y Daniel Colindres, pero no hubo tiempo de nada.
Saprissa entró como tromba, como huracán y combinó la astucia de sus jugadores con los yerros garrafales de Leonel Moreira, otro resucitado por Jafet, para inclinar la balanza del lado morado con demasiado peso.
Los goles de Heiner Mora y Ariel Rodríguez, gestados tras dos tiros de esquina en los que Leonel anduvo inseguro y a los revolcones, con empujones incluidos, sacaron la ida de la final de cualquier ordenamiento táctico y lo que se planificó en los vestuarios pasó a segundo plano.
La táctica dio paso al corazón, sobre todo en el Team que buscó juntar los pedazos de su desgracia a base de amor a la camiseta y con más garra que técnica, se acercó a los predios de Danny Carvajal, le metió un par de sustos y pudo el equipo meterse en la pelea al descontar Yendrick Ruiz, tras acomodar en la red pase desde el piso de Verny Scott.
Un gol de desventaja jugando de visita no es mal negocio, pero los planes del Saprissa eran otros. La consigna ordenada por Jeaustin Campos era atacar por los costados, aprovechar la picardía de sus magníficos delanteros, no ceder un ápice en ofensiva y en cuatro minutos ya estaba el tercero en la jaula de Leonel, un cierre fulminante de Juan Bustos Golobio en su nariz, tras combinación entre los endemoniados Mora y Vega.
Saprissa se cansa de perder ocasiones de gol y Herediano no se cansa de carburar por el descuento y lo halla desde el punto de penal, falta de Robinson a Ruiz y gol de Yendrick que calienta y dramatiza la confrontación, pero, pero, pero... faltaba el gol de la Saprihora y le tocó a Daniel Colindres cumplir con el ritual, pegar en la red un centro de Jordan Smith y quizá, quizá, con ese lapidario 4-2 sentenciar la final.

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