Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Martes 5 Agosto, 2014

Lo de Keylor Navas no tiene calificativo justo.
¡Qué no podemos decir!
Espectacular, majestuoso, monumental, histórico, todo un honor personal e incluso… increíble.
Porque… ¿quién se iba a imaginar a un futbolista costarricense firmado por el Real Madrid, en esta época de atletas mediáticos y fichajes multimillonarios que mueve la industria del fútbol?
Es que estamos hablando del Real Madrid, uno de los tres clubes más poderosos del planeta.
Entonces: ¿cómo llega este sencillo muchacho de Pérez Zeledón a la Casa Blanca?
Lo hace a punta de atajadas y comportamientos.
Así como llegó el domingo al aeropuerto Juan Santamaría con su familia, a subirse a un avión como si fuera para el depósito libre de Golfito en lugar de Madrid, así es en todo Keylor Navas, poseedor de una inteligencia y equilibrio emocional impresionantes. Es un joven de 27 años que se para igual en el Camp Nou, en la plaza de toros de Pedregoso, en el parqueo del Saprissa o en la reunión de culto que acrecienta su fe. Keylor Navas es un hombre que tiene a Dios en su corazón y por ahí nos golea a todos.
Tuve el privilegio de entrevistarlo este año en un hotel de Madrid cercano al Bernabéu, cuatro horas antes de que se iniciara el juego entre el Levante y el Real Madrid, su viejo y su nuevo equipo y como lo escribí en su momento, el futbolista estaba más tranquilo que una marmota en siesta.
Los cuatro periódicos deportivos españoles titularon portadas por el duelo que se avecinaba entre la BBC del Real (Benzema,-Bale-Cristiano), contra el mejor portero de la Liga y el compatriota, en el lobby del lujoso hotel como si nada. Parecía que estaba a punto de jugar una final de futbolín con uno de sus sobrinos.
Recuerdo la primera pregunta que le hice aquella tarde.
¿Sabe Keylor, que muchos periodistas deportivos en Costa Rica no creemos que en Brasil ustedes ganen un solo partido? Y respondió.
“Es que los periodistas no juegan”, que fue el título de mi entrevista.
Cuando escucho que a Keylor Navas, el Real Madrid le venía siguiendo los pasos supervisando su trabajo, no dudo que la decisión final para ficharlo pasó no solo por sus atajadas espectaculares en la liga española y la Selección Nacional, sino porque quien fuera portero del Deportivo Saprissa vale mucho oro también por su comportamiento fuera del terreno de juego y los valores firmes, responsables, honestos pero más que todo creíbles, que transmite cada vez que abre la boca. Esto pesa.

[email protected]