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Lunes, 10 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Miércoles 16 julio, 2014


Las declaraciones de Jorge Luis Pinto y de Eduardo Li, posteriores a la conclusión del Mundial de Fútbol, alertan de que la continuidad del colombiano como técnico de la Selección Nacional no pasa por el tema económico, que eventualmente debió ser el factor principal de riesgo para que el estratega se fuera o se quedara.
Aquello de que no hay dinero en Costa Rica que pueda sostener las ofertas millonarias que recibirá el entrenador de la Tricolor, tras hacer trascender su nombre y capacidad en Brasil, no es tema de consulta.
Primero, porque hasta ayer no se conoce públicamente una sola oferta que pretenda los servicios del técnico y segundo, porque en todas las manifestaciones de los dirigentes costarricenses involucrados en el evento, el tema económico ni siquiera sale a relucir.
Es evidente para quien lea entre líneas, que ni por asomo existe luna de miel entre los altos jerarcas de la Federación y la Comisión de Selecciones Nacionales con don Jorge Luis. El distanciamiento es notorio por más intentos que procura el protocolo para taparlo.
¡Algo sucedió en Brasil o antes que agrietaron las relaciones!
Entonces, la excusa perfecta para que las partes no pongan el huevo es que Pinto sigue en sus “carajadas”, el día del recibimiento comprometió a medio mundo cuando gritó que ¡esto sigue; esto no ha terminado!, y enseguida regresó a Brasil, luego Colombia y termina el mes en un congreso para técnicos en Alemania. Este paseo pospone la trascendental decisión, dado que ahora todo se circunscribe al... hasta que Pinto regrese.
De las manifestaciones de las partes se podría interpretar que Jorge Luis Pinto exige una revolución en el fútbol costarricense, desde luego que liderada por él, que tiene que ver con temas delicados en infraestructura, organización de la dirigencia, uniformidad en los clubes, capacitación y fortalecimiento de ligas menores y otras planificaciones a las que el colombiano es tan adictivo y afín.
Por su parte, Eduardo Li tiene sus propios planes y algunas muy buenas ideas que ya ha externado como ese hermoso sueño de construir cinco miniproyectos gol en diferentes regiones del país a la caza de talentos y otras ideas que se pueden hacer realidad con el dinero de los premios en Brasil.
Para terminar, nos queda la impresión de que renovar con Pinto es para la Federación, poner todos los huevos en una sola canasta y la dirigencia prefiere repartirlos en varias cestas.

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