Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 4 Julio, 2014

Por la calidad y vistosidad de fútbol exhibida por estas selecciones en lo que lleva el Mundial, Colombia debería derrotar a Brasil hoy.
Los anfitriones no han sido sorpresa y han jugado exactamente igual a como lo proyectaron los analistas en la previa. Gran portero, Julio César; excelente defensa en su parte central, Thiago y David Luiz, medio campo común y silvestre y Neymar con todo el peso del ataque. Peligrosamente para los locales se les cayó Oscar en los últimos partidos, quien fuera pieza clave del juego inaugural ante Croacia.


Luiz Felipe Scolari se adelanta a los posibles acontecimientos y señala temprano que una derrota de Brasil y su eliminación “no sería el fin del mundo”. ¿Será lo suyo una premonición? El laureado técnico insiste con Hulk y Fred, tan rechazados por los seguidores del “scratch du oro”, como Mario Balotelli en Italia.
Colombia ha practicado, por calificarlo de alguna forma, el fútbol “más bonito” del Mundial; la nómina de José Pekerman es la que ha brindado el mejor espectáculo y sus principales figuras han sorprendido por su técnica y calidad: el portero David Ospina ha sido sensacional y uno de los mejores del evento; suman una defensa internacional con valores del Milan, Atalanta, West Ham y además al mejor futbolista en competencia: James Rodríguez.
Millones de amantes del fútbol consideran que Brasil llega hasta aquí, pero otros millones no visualizan la final del Mundial sin Brasil presente. Sobra decir que Colombia tiene la palabra y su fútbol debería vencer la parte histórica, estadística y tradicional del torneo.
¿Favorecerán los árbitros al anfitrión? No lo creemos, pero puede que finalmente el local despierte y venza en uno de esos juegos claves que los más grandes están obligados a ganar.
Esto último calza también para el choque matutino entre Alemania y Francia, aferrados a aquella famosa sentencia de que el fútbol es un juego de 11 contra 11 donde siempre gana Alemania. Esto no es cierto, porque los teutones también pierden, pero lleva mucho de verdad.
El partido entre galos y germanos es de pronóstico reservado porque conforme se desarrolló el Mundial, los discípulos de Joachim Low no resultaron tan contundentes a como arrancaron y se la vieron a pelitos para liquidar a Argelia. “Los panzers” aún no salen a escena y parece poco probable que Francia les dé espacio para derribar muros y paredes. Los franceses están seguros de que este es su Mundial; hoy tienen prueba de fuego.

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