Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 27 Junio, 2014

Nos tocó Grecia y somos favoritos.
Cómo con solo tres partidos se puede cambiar al mundo.
Por primera vez en la historia completa de las copas del mundo, Costa Rica se presenta como favorita para ganar un partido.
Su tránsito exitoso por el Grupo de la Muerte volcó las quinielas y las apuestas; un equipo que derrotó a Uruguay e Italia y empató con Inglaterra, a huevo debe vencer a Grecia.
Porque...
¿Quién es Grecia en el concierto mundial del fútbol?
¡Ya estamos en cuartos de final!
Cuidado compatriotas, mucho cuidado como canta José, José.
El próximo domingo perfectamente Grecia puede ser la nueva Costa Rica y los costarricenses Italia; lo acontecido en el Grupo de la Muerte lo demuestra, pero por dicha, leyendo y oyendo las manifestaciones de la delegación tica en Brasil, absolutamente nadie está confiado y van a enfrentar a los griegos con la misma seriedad, honestidad y desde luego buen fútbol con el que han sorprendido al planeta del balón hasta la fecha.
Como fanático que soy de la selección italiana, me he volcado a buscar en Internet las reacciones de la prensa deportiva de ese país tras el fracaso de la “azzurra” y se siente muy bonito escuchar de directores técnicos que trabajan en el calcio, hablar belleza del sistema táctico costarricense y muchísimos elogios hacia el joven atacante Joel Campbell, a quien señalan como el futbolista con mayor proyección del torneo.
Ayer leíamos en la sección deportiva de La República, la entrevista que nuestro compañero Cristian Williams le hizo a Eduardo Li, en la que el jerarca de la Federación se lanza flores, bien merecidas por cierto y alaba a todo el grupo que hace posible el éxito de Costa Rica en Brasil.
Don Eduardo no individualiza el éxito, no distingue a ninguna persona en específico y eso no nos parece justo, porque como lo comentamos en nuestra nota de ayer, en esos tres juegos memorables de la Selección Nacional en el Grupo D, se notaron la mano, la cabeza, el pito, los gritos y las piernas de Jorge Luis Pinto, máximo gestor de la proeza.
La perfección táctica que mostró Costa Rica con aislados yerros, solo pudo ser posible con un trabajo de muchísimas horas que obligaba a la repetición extenuante de los movimientos tácticos, de un estratega adicto al perfeccionismo. El milagro se cerró cuando los alumnos sacaron nota diez en los tres exámenes donde debían aplicar las enseñanzas del profesor.

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