Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Miércoles 25 Junio, 2014

Nos engañó Cesare Prandelli.
Era mentira que había otra Italia.
Resultó falso que ahora jugaban con un fútbol más pícaro, alegre y ofensivo.
En Brasil, después de que Mario Balotelli le metió el segundo gol a Inglaterra, Italia lo único que supo medio hacer en el resto del torneo fue defenderse, a su mejor estilo, a su viejo estilo, al que hace sufrir por raudales a sus seguidores.
Italia en Brasil presentó un equipo viejo, cansado, aburrido, añejo, sin alma y muy mal alineado, que no presentó salvo ratos de Marco Verrati y un poco la magia que se agota de Andrea Pirlo, a un solo futbolista joven, activo y refrescante.
Prandelli se enterró con Balotelli, un pobre muchacho desubicado en el mundo, que sabe meter goles, suponemos que hacer el amor y nada más y que finalmente se convirtió en un estorbo para la “azzurra”, pues alinearlo de titular significó la sepultura en banca del joven binomio goleador italiano del que tanto se esperaba: Ciro Inmobile y Lorenzo Insigne a los que Prandelli nunca juntó en el torneo.
Ayer contra Uruguay se presentó la vieja Italia, la que defender un 0-0 para sobrevivir es como mantel de miel para abeja; el mezquino marcador que más gusta a los italianos y se aferró a sostenerlo. ¡Craso error!
De ahí que el mazazo de Diego Godín que dobló la estirada de Buffon ya con poco tiempo para reaccionar, fue un justo castigo para un seleccionado repleto de talento, que Prandelli decidió archivar durante la competencia.
Justificar la derrota y la eliminación en yerros del silbatero mexicano Marco Rodríguez es excusa y barata: Italia no perdió ni por la expulsión de Marchisio, ni el mordisco de Suárez a Chiellini: fue eliminada por calculadora y mezquina.
¡Y renunció Prandelli! Este sí que fue un paso de valiente, poco que comparar con el fútbol medroso que ofreció su equipo en el Mundial.
En otro escenario, el juego de Costa Rica e Inglaterra fue de trámite, apenas para que la “Sele” no desencajara de su brillante desempeño como estrella del Mundial. Lo novedoso de la tarde fue, más que el 0-0 con los ingleses, el conocer que será Grecia el rival en octavos de final y no Costa de Marfil para que de inmediato, los 4 millones de técnicos costarricenses nos uniéramos en una sola voz positiva y complaciente en el sentido de que... “los griegos serán más fáciles”. Restan muchos días para analizarlo.

[email protected]