Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 10 Junio, 2014

De pronto el equipo titular se le cayó.
El vértigo de Japón se lo desbarató.
¿Qué hacer con tantas y tantas horas de entrenamiento afinando y puliendo a la oncena estelar?
Porque el equipo que presentó Jorge Luis Pinto para enfrentar a Japón, es (o era) el titular para comenzar contra Uruguay. En esto no hay dudas.
Quizá Álvaro Saborío como centro delantero y Joel Campbell de relevo y punto.
Entonces llega Japón y despedaza la retaguardia como cuchillo a la mantequilla, florecen como los abejones en mayo las dudas y el técnico de Costa Rica decide cambiarle el rostro a su equipo con cuatro variantes para enfrentar a Irlanda.
¡Y los cuatro aprovecharon su oportunidad!
Heiner Mora, Óscar Duarte, José Miguel Cubero y Marco Ureña se convierten en piezas determinantes para un muy buen segundo tiempo del seleccionado, que le empata el juego a Irlanda con un jugador menos y hace recordar a los “fans” de la Tricolor, parte de los grandes momentos de la eliminatoria.
Jorge Luis Pinto reconoce minutos después del partido con Irlanda, que le iba a costar conciliar el sueño por el buen desempeño de sus variantes.
¿Pensará lo mismo Césare Prandelli, después de que sus delanteros suplentes y goleadores del calcio, Lorenzo Insigne y Ciro Inmmobile le metieron cinco goles el domingo al Fluminense, escondiendo en el archivo a un inoperante Mario Balotelli, seco en las últimas confrontaciones de la “azurra”?
¿Se atreverá Prandelli, el viudo más codiciado del fútbol italiano, a sentar al Super Mario frente a Inglaterra y alinear a Inmmobile, que metió tres y sirvió los otros dos?
Muy, muy difícil la decisión técnica, porque los entrenadores trabajan muchas horas ajustando a su oncena estelar para debutar en el Mundial y no son los juegos de fogueo previos, termómetros exactos para medir variantes radicales en la formación.
En todo caso, si Jorge Luis Pinto se decide a darle otra cara a la Selección Nacional y apostar a los rostros que se lucieron ante Irlanda, perfectamente podría Costa Rica salir ante Uruguay con un novedoso 4-4-2, que formarían Mora, Duarte, González y Junior en defensa; Celso, Cubero, Tejeda y Ruiz en el medio; Campbell y Ureña en ataque. Y si juega línea de tres, Michael Umaña iría por Cubero. La otra fuerte opción en la cintura sería desde luego Cristian Bolaños.
Ahora… ¿qué sentido tiene entrenar mil horas con un equipo base, para empezar el Mundial con otro?
¡Que se rompa la cabeza el amigo colombiano!

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