Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 3 Mayo, 2014

El clásico se instaló en la final.
Alajuelense y Saprissa bregarán por la corona número 30 en sus respectivas vitrinas.
Cuando éramos niños visitábamos las instalaciones de estos dos clubes, la morada en los altos de los mercaditos de Plaza González Víquez, la manuda 25 metros antes de llegar al Parque Central a mano izquierda.
Con la curiosidad propia de la edad, mirábamos y leíamos lo que escribían pergaminos y trofeos y nos quedábamos estáticos ante las fotografías de los dirigentes y precursores de estas dos instituciones señeras del balompié costarricense.
Don Ricardo Saprissa y don José Llobet.
Un club como el rojinegro con más años de vida en la primera división, lógicamente tenía mucho más que mostrar a los “güilas” de la época.
Cuando Alejandro Morera se ganaba su fama de “Mago del Balón” en diferentes escenarios del planeta fútbol, todavía no surgía en las canchas la magia de Alvarito Murillo.
Salvador “Indio” Buroy era un extremo izquierdo espectacular, pero la zurda de Rubén “Rata” Jiménez fue después más potente, poderosa y fulminante.
Fue en 1949, por poner una fecha aproximada, que el Deportivo Saprissa irrumpió en la primera división con aquel equipazo inolvidable que se paseó más de diez años maravillando a los espectadores y convertido en base de la Selección Nacional, cuando Costa Rica arrasaba en los campeonatos centroamericanos.
Algunos jugadores como Cholo Sanabria, Olman Ramírez, Viriguas León, Ulises Agüero y muchos más, dieron paso a la espectacular formación de Flaco Pérez; Giovanni, Catato y Alex, Marvin y Tulio; Herrera, Murillo, Cuty, Saningo y Rubén.
La Liga siempre con un equipazo empezaba a renovarse; Carlos Alvarado, Morera, Quesada y Molina, Macatre y Urbina; Retana, Chumpi, Solano, Morux y Farachín, dieron paso algunos a Montanaro, Bari Vega, Albella Salas, Pearson, Cuca, Juan Ulloa, Juan Soto, Tapón Villalobos y otros.
La sede de Liga Deportiva Alajuelense contaba con más historia, copas y trofeos; los conquistaba desde 1921.
Sin embargo ese Saprissa maravilloso de 1950 empezó a ganarlo todo y más rápido de la cuenta los títulos de monarca fueron más en las vitrinas moradas que las rojinegras.
En el último lustro, Saprissa se estancó y la Liga apuró el paso; además, se instalaron los torneos cortos, los manudos atraparon cinco y los morados ninguno y de pronto los dos históricos clubes sumaron 29 coronas cada uno.
El desempate se empieza a definir este lunes.

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