Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Jueves 30 Enero, 2014

Finalmente Herediano derrotó al Alajuelense y alejó los fantasmas.
Ganó 1-0 y pudo hacerlo por más goles; los buscó, los intentó, incluso el árbitro Rafael Vega les quitó una falta de penal de Kevin Sancho a Víctor Núñez clarísima, hubo otras menos explícitas; por ahí Yendrick Ruiz tuvo dos oportunidades de mover los cordeles y se lo impidió Pemberton, en fin, un Herediano de nuevo más compacto, coordinado, empeñoso y dispuesto a vencer mostrando superioridad y jerarquía.
Al frente, la Liga del Machillo Ramírez; escondida, huraña, cautelosa, concentrada, jugando como los mejores tenistas al error del rival; a la espera de un descontrol para dar el zarpazo. No tuvo muchas oportunidades el león de meter sus garras, pero con un poco de serenidad, Álvaro Sánchez en tres oportunidades y Porfirio López en el cierre, la tuvieron para abombar las redes y dar al clásico provincial otro resultado injusto.
Se presentaron acciones apretadas en la retaguardia manuda, donde el silbatero central no fue justo con el Team; Alajuelense jugó al cuerpo, empujó y derribó sin miramientos.
Cuando ese repetitivo 0-0 entre estos equipos se empezaba a hacer de nuevo grande, una falta infantil de José Salvatierra a Yendrick Ruiz provocó un tiro libre que Yosimar Arias depositó en las redes erizas con la complicidad de Pemberton. El 1-0 hacía justicia y finalmente dictó sentencia.
Una vez recibida la anotación, Óscar Ramírez le dio un vuelco a la estrategia y los ingresos de Johan Venegas y Allen Guevara le dieron alas y velocidad al equipo, que pasó a jugar ofensivamente sus mejores minutos. En la última media hora la Liga se asoció, se juntó, avanzó con sentido y con un poco de concentración empata el partido; lo tuvieron en sus piernas Sánchez y López.
Cuando los manudos observan este cambio en la estrategia del equipo, se preguntan por qué con tanto jugador picante, veloz e inteligente, el Machillo deja las variantes hasta tener el resultado adverso, una interrogante añeja y vieja que el técnico contesta con títulos.
Curiosamente los seguidores del Herediano no acompañaron esta vez al equipo; el Rosabal Cordero no se llenó y no se pudo montar la fiesta que los fiebres de la divisa florense anhelaban.
Anoche derrotaron al Alajuelense, lo hicieron con todo merecimiento, pero no sonaron en el entorno las cornetas de la revancha ni los clarines de la venganza.

[email protected]