Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 29 Noviembre, 2013

Nada, absolutamente nada impide que el Saprissa vuelva a jugar como el Saprissa.
En el clásico del próximo domingo, perfectamente puede pararse en la cancha y jugar igual, el Saprissa campeón de Copa, invicto en casi 20 partidos y líder del campeonato muchas fechas. No tenemos ningún argumento para afirmar que esto es imposible. Eso dejémoselo a Ray Tico.
¿Que faltan Kendall Waston, Minor Escoe y David Ramírez?
Tampoco fueron titulares todos los partidos.
El cuerpo técnico del Saprissa tiene todo el derecho a estar ilusionado de que contra la Liga va a brotar el talento innegable de este equipo y una nueva actitud de los futbolistas, arrasados en mente y vocación en la última edición del clásico.
No creemos, como sucedió a los tres minutos de la última confrontación, que Porfirio López persiga un balón en el área manuda, le meta el hombro y el cuerpo a Ariel Rodríguez, lo empuje y lo desequilibre y que esta vez no pase nada.
El día del 3-0 desde el pitazo inicial, los manudos les fueron a todas con todo y los morados respondieron con sumisión y docilidad. La forma en que un novato como Johan Venegas, desafió, burló y sobrepasó la marca de un Jordan Smith dormido en sus laureles, a pesar de su velocidad y potencia física, fue una de las tantas señales de que el Alajuelense fue toro y el Saprissa ternero.
Dado de que el juego de ida de la semifinal se ha teñido de rojo y negro antes de jugarse y que los discípulos de Óscar Ramírez son señalados como amplios favoritos, hemos insistido en que el clásico está abierto y que el Saprissa, perfectamente puede ganarlo.
Si los pupilos de Ronald González le meten ganas al choque, entran con actitud desafiante y hacen respetar desde el primer minuto el peso de su uniforme, lo que resta es que Diego Estrada, Diego Madrigal, Manfred Russell, Deiver Vega, Mauricio Castillo y otros, se junten en la mitad del campo a crear fútbol, a verticalizar el juego, a buscar penetraciones letales para que el Alajuelense se meta en problemas.
Ya el “Carasucia” les rezó el rosario a sus pupilos: no puede repetirse un partido tan mediocre como el último clásico; toca entonces al estratega de estrategas, Óscar Ramírez, conocedor de todos estos detalles aquí narrados, buscar, hallar y colocar el antídoto en procura de derrotar a este “nuevo” Saprissa que se va a topar en la cueva del Monstruo.

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