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Sábado, 17 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Martes 22 octubre, 2013


Quienes siguen mis comentarios saben de sobra que no me agradan las nóminas repletas de estrellas.
Si yo fuera director técnico de uno de los cuatro grandes de nuestro fútbol, le pediría a la dirigencia 16 jugadores de primer nivel, un segundo portero de clase y unos ocho jugadores del alto rendimiento, para darles oportunidad en caso de suspensiones y lesiones.
Tener una planilla de 22 jugadores de parecido nivel en el campeonato nacional es un problemón para cualquier entrenador, aunque ellos afirmen lo contrario por aquello de la sana competencia.
Solo analicen lo que le sucede a Marvin Solano, en uno solo de los departamentos del Herediano, para vean que tenemos la razón. Hablamos de la delantera.
Empieza el campeonato con Mambo Núñez y Yendrick Ruiz.
El equipo responde.
Se lesiona Yendrick. Empiezan a jugar Olman Vargas y Minor Díaz, este último, un veterano que tiene la “pésima” costumbre de meter goles. Minor Díaz siempre mete goles y por eso sigue ahí, suplente pero vigente en el campeón nacional.
Sigue lesionado Yendrick y Mambo va a la Selección Nacional; le llega la oportunidad a Anllel Porras y desaparece Vargas. Ahora el binomio es Anllel y Minor.
Porras aprovecha los minutos que le da Solano y se convierte de pronto en el delantero mimado de la afición rojiamarilla; para “suerte” del técnico, Yendrick sigue lesionado pero regresa Mambo de la Tricolor.
Toca el turno al binomio Mambo-Anllel. A Olman Vargas lo archivan. Pero resulta que había otro atacante, totalmente olvidado y que le dicen Leandrinho.
La derrota contra el Saprissa, finalmente le da los primeros minutos del campeonato al brasileño en el partido en Guápiles. Leandrinho juega de forma espectacular y aprovecha “su rato”, igual a como lo hizo en su momento Anllel.
Y ahora, ¿qué hace Marvin Solano con este rompecabezas y con la guillotina a la vista? ¿A quién sienta y a quién alinea?
El entrenador del Herediano podrá decir misa, pero está en un embrollo de los mil demonios y qué conste que no hemos citado a volantes delanteros tipo Ismael Gómez, José Sánchez, Yosimar Arias y Pepe Cancela que aumentan el lío.
Manejar y controlar un equipo de estos quilates es un problemón, pensamos y lo dijimos, que Solano lo estaba logrando pero parece que no. Esa repentina titularidad de Leandrinho tiene cola, lo mismo los roces con Whaylon Francis. Ya lo verán.

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