Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 28 Septiembre, 2013

Nuestra pasión por los Indios nos ha llevado durante ocho temporadas consecutivas a visitar el Yankee Stadium con compañeros de colegio y amigos seguidores de los Bombarderos.
Cuando se está en ese estadio y luego se sube a la línea 4 del metro para retornar a Manhattan, es más fácil comprender a los fanáticos de los Mulos. Leales hasta la muerte y orgullosos de su divisa.
De ahí que leer que 53 mil seguidores de los Yanquis llenaron el estadio el pasado jueves a pesar de que el equipo ya estaba eliminado de los playoffs, para despedir a Mariano Rivera, no puede causar extrañeza a nadie que sepa del entorno yanqui.
Retomando el tema del viernes, los pronósticos de la temporada señalaban que la División Este podía ser ganada por los Azulejos de Toronto, reforzados hasta la médula y que el sótano lo disputarían Yanquis y Boston, el primero por las lesiones de sus estrellas y el segundo por la desbandada de sus astros. Este domingo termina la campaña regular, los sotaneros fueron los Azulejos y los líderes los Medias Rojas.
Los Bombarderos iniciaron la temporada con marca de 30-18 y eran líderes el 26 de mayo, pero las lesiones de cuatro de sus estelares: Derek Jeter, Alex Rodríguez, Mark Texeira y Curtis Granderson hicieron imposible sostener la cima.
Personalmente y sé que estamos en contra de un alto porcentaje de “yanquistas”, nos parece que el piloto Joe Girardi hizo de tripas corazón y dirigió una campaña bien complicada con éxito personal. A pesar de que los Mulos podrían terminar en el cuarto lugar (primera vez desde 1992), el “manager” Girardi sumó más aciertos que errores en su temporada más difícil y dejó a la novena con marca ganadora (más de .500).
La mitad de la campaña fue ensombrecida por el enfrentamiento entre Alex Rodríguez y la dirigencia del club por el caso de dopaje; las partes acordaron una tregua hasta final de temporada. Suspendieron al catcher Cervelli por dopaje; se lesionaron Gardner y Hafner; Jeter finalmente no volvió. Firmaron a Alfonso Soriano y el equipo tuvo un repunte a punta de jonrones, pero no alcanzó.
Para colmos se lesionó Sabathia en su peor temporada y ahora se anuncia que el mejor beisbolista del planeta (libra por libra como dicen en boxeo), Robinson Cano, va a la agencia libre y si los hermanos Steinbrenner quieren retenerlo deberán cancelar la “módica“ suma de $305 millones por diez años que es lo que va a pedir el dominicano. El futuro pinta gris en el Bronx.

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