Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 20 Agosto, 2013

No me agradan las nóminas saturadas de buenos jugadores y menos las que se llenan con futbolistas a los que se debe observar para ver si sirven o no.
Desde luego que si los clubes tienen que hacer frente a dos o tres competencias al mismo tiempo, pareciera conveniente que el técnico disponga de una planilla de 22 o 25 jugadores de alto o buen nivel, para no tener problemas en caso de lesiones, suspensiones o bajo rendimiento.
Sin embargo, me quedo con la primera impresión.
Quienes vimos fútbol en época prehistórica, años 50 y 60, pasamos más de cinco o más campeonatos asistiendo a los estadios a ver jugar a Saprissa, Herediano y Alajuelense con la misma alineación. A lo sumo dos o tres variantes cada muerte de obispo.
Desde luego que los tiempos cambiaron y el nivel de competencia exigió la organización de más torneos que obligan al reforzamiento de líneas, pero repito, me quedo con lo de antes.
Existen jugadores que firman solo por dinero; llegan a un club grande que paga al día y con eso es suficiente. No tienen ambición. Aseguran la comida de la familia y punto. Pueden vegetar en una banca de suplentes sin chistar. Por dicha son los menos.
La mayoría desea acción, protagonismo, vitrina, selección nacional, ofertas del extranjero, metas que solo puede alcanzar si juega. Sentado en el banco de las reservas, olvídese que llegarán las ofertas.
Escribo todo este cuento de cara al partido de hoy entre Galaxy y Cartaginés, porque de acuerdo con mi pensamiento ya reseñado, tengo la impresión de que Javier Delgado se apresuró en algunos fichajes internacionales que su equipo no urgía. La presencia de Ricardo Duarte y Terencio “Neto” de Oliveira, lucen innecesarias en una formación muy completa que alcanzó el subcampeonato y ya se había reforzado con valores como Pablo Herrera, Bryan López, Néstor Monge y Erick Scott.
De este cuarteto, solo Pablo ha asumido rol de titular; el resto está condenado a jugar “ratitos”; ya fueron sentados valores de alto nivel la temporada pasada como Eduardo Valverde y Andrés Lezcano.
¿Estará cómodo Andrés mirando su espacio y su futuro ocupado ayer por Palios y hoy por Neto? ¿De dónde salió el gordito Duarte? ¿Cuándo tendrá chance el espectacular Rodrigo Garita? Mi criterio es que el Cartaginés urgía de escasos retoques y no de una invasión de piezas que rompen un andamio que costó muchísimo construir.

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