Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 12 Agosto, 2013

El primer bombazo del campeonato lo dio Puntarenas, por cuestiones de horario.
El pequeño Daniel Quirós, pretendido en el receso por el Alajuelense, no resintió la ausencia de su “cuate”, Johan Venegas, quien sí se vistió de rojinegro y empezó a mover cordeles bien temprano en el Lito Pérez.
En la olla no hizo falta cocinar a fuego lento a Belén; apenas corrían las primeras gotas de sudor de los discípulos de Vinicio Alvarado, cuando ya el Puerto tenía acomodado el resultado.
En esta ocasión, los chuchequeros sí cumplieron con su acostumbrada sentencia que dictan antes de que empiecen los torneos: ¡aquí no gana nadie!, y Belén fue primera víctima propicia.
Mientras los naranjas despachaban a los belemitas, Saprissa hacía lo propio con Pérez Zeledón, una oncena que en dos oportunidades no supo mantener ventajas que les llegaron muy fáciles, producto de errores del rival y no virtudes propias. Los morados se sacudieron un 0-1 y un 1-2 y apoyados en el talento de su cintura y la efectividad de Minor Escoe, dieron cuenta de unos guerreros que guardaron sus flechas antes de finalizar el combate.
Esto fue en la mañana. Iniciándose la tarde, Carmelita le dio otra lección de fútbol al Alajuelense, a menos que ese par de goles de Carlos Clark y José Adrián Marrero no se hayan gestado en las prácticas que dirige el locuaz Guilherme Farinha. Fueron goles de asociación, coordinación, elegancia en el remate o lo que es lo mismo: cero improvisación.
¡Cayó la Liga!
De nuevo su vecino lo hizo verse mal y esto ya es serie, saga, continuación y para nada sorpresa.
Otros dos grandes fueron frenados: Herediano y Cartaginés.
Jugaron como locales y salieron con un empate ante Uruguay de Coronado y la Universidad; es más, en el cierre en el Rosabal Cordero los isidreños tuvieron para matar y desperdiciaron la oportunidad. En el Fello Meza los celestes enviaron una señal temprana de que no querrán nada con el descenso en la campaña.
Santos derrotó a Limón, uno de los resultados menos sorpresivos de la jornada inaugural.
Los guapileños empiezan montados en un largo trabajo con su estratega César Eduardo Méndez, repleto de signos de seriedad, lo contrario a un club que como Limón, da señales de que afrontará una temporada difícil y que puede resultar caótica si rápido no se toman decisiones serias.
El único grande que triunfó fue Saprissa; es muy temprano, pero se pueden ir construyendo interpretaciones.

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