Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 23 Julio, 2013

La eliminación de la Selección Nacional en Copa Oro, le calzó como anillo al dedo a la legión de detractores de Jorge Luis Pinto para despedazarlo.
Dos derrotas consecutivas ante rivales de la hexagonal como Estados Unidos y Honduras y 180 minutos sin meter un gol, dejan poco margen o espacio para intentar una defensa.
¿Se podrá defender el trabajo del técnico de Costa Rica en este momento y sobre todo, en este país?
¿Qué argumentaciones se pueden dar para justificar las derrotas?
¿Qué perdimos por un contragolpe o qué perdimos por responsabilidad de Álvaro Saborío?
Las derrotas no se deben individualizar: triunfan todos y pierden todos en las disciplinas colectivas.
Entonces, si medio minuto después de que terminó el partido frente a Honduras, ya las redes sociales explotaron con opiniones contrarias al trabajo del colombiano, sobra decir y es fácil pronosticar que desde ese momento, hasta media hora antes de que se inicie el partido frente a los Estados Unidos por la eliminatoria, va a caer una tormenta de críticas al trabajo de nuestro entrenador.
Como es imposible evitarlas y como se presentarán cuestionamientos respetables y válidos a la labor del suramericano; como habrá también toneladas de basura impresas y dichas en los medios de comunicación deportivos, siendo nosotros defensores no a ciegas de la labor del estratega colombiano, nos nace esta interrogante.
¿Creen de verdad los críticos de Jorge Luis Pinto que es una buena medida, una decisión favorable, un acuerdo positivo, destituirlo? ¿Hay que echar a Jorge Luis Pinto por las dos derrotas en la Copa Oro? Y nos referimos únicamente a esta competencia porque en la otra, en la eliminatoria la Selección Nacional camina muy bien.
Ahora, puede que Tano esté parcializado en favor del entrenador de la “Sele”, pero no concibo que alguna sola cabeza pensante y no fanática del entorno total del fútbol costarricense, pueda considerar que se debe despedir al entrenador de Costa Rica cuando ya se atravesó bajo su timón táctico y técnico, más de la mitad del río que nos guía hacia el mundial brasileño.
Sentimos más sano para el fútbol costarricense, separar tajantemente el fracaso en Copa Oro, incluso cargándole toda la responsabilidad del mismo a Pinto y retomar el sendero de la hexagonal en un ambiente más propicio sobre todo para el grupo de seleccionados.
Por favor: cabeza fría e hígado archivado.

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