Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 8 Julio, 2013

¡Empezaron las Copas!
La de Oro por allá y la criolla por acá.
Bombazos de Martinica y Panamá en Pasadena y bombazos de la Universidad y Jacó Ray en nuestros territorios.
Hincados Canadá y México; el campeón Herediano y Alajuelense.
Las urracas parlanchinas mexicanas en esta ocasión, no pudieron responsabilizar a Walter Quesada de la derrota; se les salían las babas por echarle la culpa al excelente árbitro costarricense, pero al final y a duras penas, reconocieron la superioridad de Panamá.
¡Pobre México!
Otrora cenicienta en Suramérica y reina en Concacaf, hoy regresa derrotada de la Copa Confederaciones y tropieza en la primera grada del certamen dorado, de una zona geográfica que ellos acostumbraban dominar.
Lloran sus comentaristas porque su equipo no juega a nada y al Chepo de la Torre le llueve tieso y parejo; ayer lo descuartizaron porque no toma en cuenta las opiniones de su asistente técnico. Excusas van y vienen, pero México, la nación que más dinero le da a la FIFA en la venta de signos externos, continúa dando tumbos en los diferentes escenarios.
Cayeron dos favoritos en la primera jornada de la Copa Oro, enorme aviso para la delegación costarricense que no se puede confiar en su compromiso de mañana ante Cuba. Hay que pegar primero y hay que saber pegar.
Conforme se desparramen los favoritos, más oportunidades para que la Tricolor conquiste por primera ocasión esta competencia. Entonces, hay que empezar triunfando.
A nivel local, el monarca Herediano bien remendado, cayó ante las huestes de Luis Diego Arnáez y el Alajuelense, el club que menos en serio tomó este evento copero recibió el primer revés de manos de la Academia, un equipo celeste que jugando muy bonito fútbol, doblegó al grupo de Wilmer López en cuya formación, se presentaron jugadores que apenas se conocieron y saludaron cinco minutos antes del partido.
Bienvenido el revés para una dirigencia que como la rojinegra, no le prestó la mínima atención a esta competencia, sin que absolutamente nada tengan que ver ni la gira a México, ni la Copa de Oro. Sobraban las maneras para que el Alajuelense pusiera en la Copa una formación más respetable.
Saprissa y Cartaginés formaron con la mayoría de sus estelares y ganaron, lo mismo el Carmelita de Guilherme Farinha. Sumen las victorias en los derbys locales de Pérez Zeledón y Santos y el empate chuchequero con Uruguay.

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