Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Viernes 21 Junio, 2013

Soy fanático del béisbol de Grandes Ligas.
Lo sigo con pasión cada día.
Mirar jugar a los Indios de Cleveland puede que sea mi pasatiempo deportivo favorito.
Sin embargo, como seguidor del deporte rey, cuestiono algunos de sus procedimientos.
Molesta y me parece falta de educación y respeto hacia un colega profesional de un deporte, que un lanzador que golpea a un bateador, no le haga la mínima señal de disculpa. ¡Qué distinto en el tenis cuando un jugador le pega la bola al otro o le hace un punto por pura suerte, por ejemplo la bola que pega en la red y apenas cae del otro lado! El tenista se disculpa con su rival.
En el béisbol no: le rompen la cabeza al bateador, le fracturan un dedo, le quiebran la rodilla, hasta le han sacado un ojo (Gil McDougald a Herb Score), en este caso un batazo al rostro del lanzador y nada de nada. Nadie se disculpa.
Esto es falta de educación. No me vengan con códigos.
Otro punto molesto es cuando un beisbolista se lesiona en el campo, por lo que sea. Un bolazo, un desgarro, que pegó contra la cerca, etc., etc. Ningún compañero lo alza a ver. Se puede estar muriendo, que ni lo vuelven a ver. Se esperan a que ingrese el “manager” y el médico del equipo. Mientras tanto, que su amigo agonice. Frialdad, falta de solidaridad.
¡Es este otro código!
Lo otro es una verdadera estupidez que ya hemos comentado.
Un lanzador abridor tiene dominado al rival, lo frenó durante siete u ocho episodios, su equipo gana el juego, pero... tiene que entrar otro lanzador. Como si fuera obligatorio. Y el equipo que ganaba, pierde el partido.
Sucedió el lunes. Carlos Carrasco lanza para los Indios, gana la Tribu 1-0 en el octavo inning. 84 lanzamientos del venezolano. Le meten un hit y Terry Francona lo saca. Triunfa Kansas City 2-1. El martes fue al revés. Ervin Santana lanza por Kansas, ganan 3-1 a la Tribu; lo sacan en el octavo con 104 lanzamientos. Gana Cleveland 4-3.
Me corto la “jupa” si Carrasco y Santana no hubieran ganado el juego.
¡Ah nooo!
Que el librito. Que tiene que entrar el preparador (octavo inning) y después el cerrador (noveno inning) y así se ha robotizado el béisbol profesional, por no decir que se ha idiotizado y los pilotos entregan a sus adversarios los triunfos con decisiones que hieren a quienes queremos a nuestros respectivos equipos. Sobre todo los fanáticos latinos. A los “gringos” no les interesan mucho estas cosas. Ellos van al estadio a tragar palomitas.

[email protected]