Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Sábado 23 Marzo, 2013

Antes de comentar el partido de anoche en Denver, decirle a don Alberto Cañas que me agradó muchísimo que por primera vez haya escrito del Estadio Nacional sin calificarlo de mamotreto; algo es algo.
Igual quedó claro que don Beto nunca se opuso a que se construyera un nuevo Estadio Nacional, solo que lo quería en otro lugar, sin especificar tiempo de duración.
Sobre los temas del mismo Estadio y La Sabana, el Maestro se me fugó por el costado izquierdo y arremetió de nuevo contra el gobierno de Oscar Arias. Aquí termino yo mis papeles. No soy relacionista público ni jefe de prensa de don Oscar y toca a él responder los ataques. Solo le recuerdo que el que calla, otorga.
En cuanto al juego de anoche, pues no se vale.
Lo lógico era suspenderlo y lo justo que ninguno ganara.
Lo sucedido bajo esa tormenta de nieve no puede ser objeto de análisis.
Un remate a lo que salga de Jozy Altidore en el minuto 16 pegó en el cuerpo de Roy Miller, cogió la pelota para otro lado y ahí cerró a la red, Clint Dempsey. No fue una acción elaborada, porque en esa cancha no se podía elaborar absolutamente nada.
Desde luego que el entorno perjudicó a los dos equipos y no se perdió por la cancha. Se cayó porque Estados Unidos aprovechó esa oportunidad que no se le volvió a presentar en el resto del encuentro y se perdió porque Costa Rica buscó, sin hallarla, esa misma oportunidad.
En el segundo tiempo la Selección Nacional jugó mejor que los anfitriones, un consuelo para lo que sigue. La verdad que en este espacio teníamos “presupuestado” este traspié en los Estados Unidos, aunque estábamos ilusionados en que se podía traer algo de regreso, por el mal momento que pasan los estadounidenses, que se hizo evidente anoche.
Otorgándoles a los discípulos de Klinsmann los mismos argumentos de que resulta imposible jugar bien al fútbol en Denver, se hizo notorio el bajo nivel futbolístico de este seleccionado del norte, ni parecido al de equipos anteriores.
Por suerte para los ticos, ninguna selección se fugó en la clasificación y los empates en Honduras y Jamaica ayudaron a que, a pesar de que Costa Rica hoy ocupe el último lugar de la hexagonal, una victoria el martes cambiaría toda la clasificación.
Por el empeño, ganas y deseos que puso Costa Rica en esa montaña de nieve, se abre la esperanza de que se pueda vencer sin muchas complicaciones a los jamaiquinos y equilibrar la situación de la clasificación.

[email protected]