Miguel Agüero

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Lunes 18 Marzo, 2013

Estuvimos ayer en el Fello Meza, solo para comprobar que Javier Delgado empieza a sufrir y tendrá que tolerar el reclamo de la leal pero sufrida y frustrada fanaticada del Cartaginés.
La luna de miel puede que empiece a enfriarse y ya escuchamos los primeros síntomas de ruptura: “le podemos perdonar el haber perdido el invicto en la Liga, pero no caer aquí, jugando de esta forma”, expresó un fanático a una emisora de radio en la acera del estadio.
Ojalá los seguidores del Cartaginés no pierdan la compostura porque si empiezan a insultar a sus jugadores, como lo gritaron ayer contra Leandro Silva, Iván Pailós e incluso Paolo Jiménez, se puede complicar la cosa.
No existe equipo invencible en el mundo, ni siquiera el Barcelona que muerde el polvo de vez en cuando; a nivel local, los tres grandes, Alajuelense, Herediano y Saprissa a cada rato son derrotados y sus seguidores no los aplastan con insultos. Si bien es cierto, ocupar el primer lugar al concluir la etapa de clasificación da la ventaja de cerrar como local, lo verdaderamente relevante es clasificar a la segunda ronda, porque ahí se inicia el verdadero campeonato, en tanto solo los cuatro clubes que sobreviven pueden ganar la corona.
No tenemos la mínima duda de que el equipo de la Vieja Metrópoli estará en las instancias semifinales, pero para eso, urge de seguir jugando bien y tiene nómina para continuar haciéndolo, pero requiere del apoyo de sus seguidores. Alajuelense perdió con Belén y por poco es derrotado por Limón, un par de derrotas seguidas no se dieron por segundos y sin embargo, en el Morera Soto no se escuchan los insultos a sus jugadores tan comunes en las gradas del Fello Meza.
Javier Delgado debe mantener la serenidad y no dejarse llevar por pasiones y nombres. Somos del criterio que ayer se equivocó en las variantes, sobre todo al sacar a Eduardo Valverde. Mínimo en ataque dos jugadores actuaban por debajo del accionar de “Lechita”.
Y el enigma de lo que sucede con Pablo Brenes, nadie lo descifra. ¿Qué sucede con este excelente futbolista? ¿Está separado del equipo?
Cartaginés no puede entrar en zona de confort; sus jugadores deben mantener la garra y la sangre con la que jugaron ayer Andrés Flores, Danny Fonseca, Paolo Jiménez, pero no todos los demás. No se puede aflojar cuando ya se atravesó exitosamente la mitad del río. Sería una locura devolverse.

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