Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 4 Marzo, 2013

Sobria y espectacular la ceremonia inaugural de los Juegos Centroamericanos.
Sin mucho protocolo,  fluída, hermosa y colorida. La organización del evento a niveles gubernamentales, municipales y deportivos se puso no una, sino varias  ores en sus respectivos ojales, con esta magna presentación admirada y aplaudida personalmente por miles de espectadores y que hizo vibrar al través de las cámaras televisivas el alma nacional.
Un aplauso a Johnny Araya y a la señora Presidenta, Laura Chinchilla por lo certero y corto de sus respectivos discursos. Así se hace. Directos, bravíos y concisos. Desde luego que para que esta ceremonia tuviera la vistosidad ofrecida, se organizaron previo a su magna presentación, decenas de personas atrincheradas voluntariamente en diferentes posiciones a las que se debe rendir honor y pleitesía.
Desde Heiner Ugalde, una de las cabezas directrices, hasta la joven que amablemente repartió las acreditaciones la tarde del sábado en la antigua casa de los sustos en
La Sabana, donde la amabilidad de Kryssia Ortega y su cuerpo de colaboradores, ahuyentó a todos los fantasmas. Costa Rica fue muy bien representada en la ceremonia inaugural por diferentes sectores culturales, artísticos y deportivos de alto nivel, en lo clásico como en lo popular.
Fue una bella mezcla que unió lo sinfónico con lo folclórico; que subió a la vitrina en ese ratito de gloria al cantante consagrado con la debutante; a la estrella fulgurante del fútbol de hace dos décadas, con el atleta tenaz y caminante.
Fue una ceremonia muy tica; muy rica; muy nuestra; retrató nuestras costumbres; la  ora y la fauna; el vestido típico y tradicional; las canciones de siempre que nos mueven las entrañas y que nos hacen sentirnos orgullosos de la Patria donde nacimos.La mano extranjera y amiga contratada para ayudarnos en planificar un evento de tal magnitud, entendió maravillosamente el propósito de los organizadores y se identificó con lo nuestro, como si fueran Paulo César Wanchope o Silvia Poll, dos símbolos de nuestro deporte a los que se les tendió la alfombra roja del agradecimiento por sus proezas.
La medallista olímpica de Seúl encendió el fuego que iluminará las justas donde los mejores deportistas centroamericanos bregarán en pos de las ansiadas preseas. Ya Costa Rica ganó la primera medalla de oro y no la logró un atleta: la ganó el comité organizador; la ganó la señora Presidenta de La República.

Gaetano Pandolfo
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