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Sábado, 19 de septiembre de 2020



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Martes 11 diciembre, 2012


Fiel a su estilo y personalidad, Daniel Casas cumplió con su palabra.
En un momento apremiante del campeonato, cuando los buenos resultados no le sonreían al equipo, expresó que si no lo clasificaba a la final se marchaba y así lo hizo.
Su renuncia se puede interpretar de diferentes formas; sus enemigos dirán que renunció antes de que lo echaran y puede que sea cierto, pero hay que reconocerle al charrúa que su comportamiento honesto, distó mucho de los de algunos de sus antecesores. Sobre todo porque los números del Saprissa en el torneo lo respaldaban, no así el fútbol exhibido por su equipo.
En algunas Notas anteriores fuimos reiterativos en este punto; los números del Saprissa fueron muy buenos; las presentaciones del equipo, irregulares, tirando a malas. No hallarán una Nota en que se haya escrito que Saprissa jugó muy bien al fútbol, con excepción del juego ante Atlético de Madrid, de manera que cuesta comprender algunos mensajes recibidos donde me ponen a decir cosas que no he escrito.
Daniel Casas no tiene que demostrarle nada a nadie; sus credenciales lo respaldan y tampoco fue que el Deportivo Saprissa le quedó grande. Fracasó como su director técnico por lo mismo que fracasó su antecesor Alexandre Guimaraes.
El hecho de sumar cuatro torneos cortos sin llegar a la final, cinco con este, en el Saprissa causa idénticos estragos futbolísticos y mentales que los 70 años que suma el Cartaginés sin título.
Los fanáticos del Saprissa no perdonan a los entrenadores que no les dan títulos; incluso botan a los que se los dan como Jeaustin y Myers, de manera que a Daniel Casas, aparte de que nunca tuvo el beneplácito de la masa morada, se lo fue tragando fecha a fecha la presión y la monumental carga mental propia de su cargo.
Entonces, se hizo evidente que se equivocó en el manejo del grupo; fumigó sin razón a futbolistas de los que se esperaba mucho (Waston-Castillo y otros)); sucumbió a presiones como alinear a Badilla cuando el equipo estaba enrachado en la victoria lo que obligó a variar el sistema; no tuvo capacidad para armar un equipo titular y la falta de Walter Centeno fue tan notoria como el pobre rendimiento de Cancela.
Además, y esto no es responsabilidad de Casas, Saprissa no tiene hoy un buen equipo; no tiene delantera y su nómina luce débil si se la compara con las planillas de Herediano y Alajuelense.

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