Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 31 Enero, 2008

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
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Escuchamos a varios colegas decir al término del partido entre las selecciones nacionales de Irán y Costa Rica, que el empate 0-0 tenía para los ticos sabor a victoria.
Más que sabor a victoria, porque de hecho, la victoria no la merecía Costa Rica, podemos hablar de un buen resultado. Dadas las circunstancias que se presentaron en el viaje de los seleccionados ya de todos conocidas, empatar de visita ante un seleccionado que mostró ser bastante superior al nuestro, es meritorio en cuanto al marcador.
En cualquier confrontación deportiva empatar de visita es bueno y, si bien es cierto, Hernán Medford al frente de la tricolor, amplía la serie de partidos sin saborear el triunfo, el empate en Irán satisface a medias en tanto la Selección Nacional fue de menos a más.
Luego de ser superada en la primera parte, en la que no cayeron algunos goles a favor de los anfitriones gracias a las prodigiosas intervenciones de Ricardo González, el equipo equilibró las acciones en el segundo tiempo, básicamente en la mitad del campo, porque en cuanto a ofensiva, Costa Rica nunca se vio, tanto que el único remate directo fue un sorbito de Danny Fonseca a seis minutos del final.
Tenemos que reconocer y aceptar que en ofensiva seguimos en tinieblas; sigue sin aparecer en el rectángulo el fútbol que se requiere para alterar y romper los sistemas defensivos del contrario.
La media cancha de la “sele” no genera fútbol de peligro en ataque; el día que podamos amarrar y dar continuidad a jugadas asociadas como una que armaron cerca del minuto 38, Walter Centeno, Leo González y Víctor Núñez y que puso al “Mambo” de cara al gol, en ese momento, cuando Costa Rica repita en ataque acciones parecidas, podrán llegar mayores oportunidades de gol.
Es imposible ganar partidos sin rematar a marco.
¿Cómo meter un gol sin remates?
El portero de Irán no tuvo una sola acción apremiante, ni siquiera riesgosa; no tuvo que detener nada, ni lanzarse a nada. Un par de sustos en remates de tiro libre de Centeno y Hernández y nada más. Entonces, por ese lado jamás merecíamos el sabor de la victoria.
Pero, unas buenas actuaciones de jugadores en diferentes líneas permitieron el buen resultado.
Ricardo González fue figura; su tocayo Harris jugó muy bien en ofensiva, sabe desplazarse, merece más oportunidades, pero Medford no lo convocó contra Jamaica (¿?).
Vimos bien a Michael Umaña; se consolida Leonardo González con dos acciones ofensivas muy inteligentes; nos gustó “Pupy” y el gran rato de Danny Fonseca; observamos mejor físicamente a Carlos Hernández, pero es de riesgo afirmar que con estos toques de mejoría alcance para la difícil eliminatoria que se avecina.
Habrá que seguir sufriendo.