Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 30 Enero, 2008

Nota de Tano

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Los éxitos del Deportivo Saprissa en el mítico Estadio Centenario son aleccionadores.
Mutilado el corazón de la alineación morada por la convocatoria de siete de sus jugadores titulares a la Selección Nacional, para el partido amistoso de esta madrugada contra Irán, Jeaustin Campos y el cuerpo técnico del club tricampeón nacional no titubearon un segundo en afrontar los difíciles compromisos de la segunda edición de la Copa Ricard en Uruguay, con una nómina plagada de jugadores jóvenes y reservas, para hacer verdad la frase de que en el Saprissa no hay titulares y suplentes.
No es cualquier institución, ni cualquier cuerpo técnico el que se presenta en uno de los escenarios más respetados del mundo, a enfrentar a grandes clubes del fútbol suramericano como el Olimpia de Paraguay, el Defensor de Montevideo y los inmortales Peñarol y Nacional, con una pléyade de jugadores que apenas asoman su nariz en la alta competencia.
Ante el Defensor Sporting, actual monarca del balompié charrúa, el Saprissa alineó a jugadores como el portero Keylor Navas, los defensores Randall Porras y Bryan Jiménez y los mediocampistas Manfred Russell y José Luis Cordero, todos del alto rendimiento y algunos como Jiménez, de muy pocos minutos en la primera división.
Es cuando nace la interrogante.
¿Cómo el cuerpo técnico del Saprissa se aventura o se arriesga a alinear como defensor central a Bryan Jiménez en Uruguay y en el campeonato nacional de papel, técnicos del Herediano, la Liga, el mismo Cartaginés, no se atreven a darles oportunidad a futbolistas de su cantera y prefieren seguir fichando extranjeros paquetes o jugadores de tres o cuatro temporadas en el mismo club que no despuntan?
Cuando vemos los temores de Javier Delgado, Luis Diego Arnáez, Ronald Mora, Giovanni Alfaro y la mayoría de entrenadores nacionales, que piden suspender un partido de campeonato porque a sus equipos les faltan tres jugadores estelares y comparamos estas decisiones medrosas, con lo que decide Jeaustin Campos de viajar a competir a Uruguay, a pesar de que le quitaron a siete de sus titulares, y además, Saprissa viaja, gana y se clasifica a la final, toda la institución morada merece un aplauso.
Herediano ha suspendido varios partidos porque le quitan a Leo González, Junior Díaz y Marvin Angulo; el Alajuelense ha pedido suspensión de partidos oficiales, porque le quitan a Wardy Alfaro, Roy Myrie y Víctor Núñez, todo esto, mientras en sus bancas arden de deseos de oportunidad muchos jóvenes veinteañeros, rivales de estos del Saprissa que hoy se cubren de gloria en majestuosos escenarios, gracias a la mejor visión de sus orientadores.
Cuando el presidente de la Liga, Rafael Alfaro, dijo públicamente que quería imitar las cosas buenas del Saprissa, llevaba razón y esta, esta de confiar en los jóvenes, es digna de imitación.