Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 29 Enero, 2008

Nota de Tano

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“Siempre he confiado en el deporte como un agente transformador de las sociedades. Estoy convencido de que entre más personas estén en las canchas, menos estarán en los callejones de nuestros barrios; entre más personas estén persiguiendo una bola, menos estarán persiguiendo las drogas. En suma, estoy convencido de que entre más se suda en el deporte, menos se llora en la vida. No quisiera que ese poder transformador del deporte se vea truncado en Costa Rica. No quisiera que mi país no pueda disfrutar a plenitud de estos Juegos que el Barón de Coubertain llamó ‘la celebración cuadrienal de la primavera de la humanidad’. Tengo fe en que usted logrará evitar que esto llegue a ocurrir”, finaliza su carta el presidente de la República, Oscar Arias, al presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge, comentada en nuestra Nota de ayer.
Fingiendo preocupación, cuando la realidad es que don Oscar le solicita respetuosamente al líder del olimpismo mundial, que vuelva sus ojos hacia el drama que vive el olimpismo costarricense a pocas semanas de que se inicien los Juegos Olímpicos, la misiva del Presidente de Costa Rica marca un hito histórico en las casi siempre frías relaciones Gobierno-Deporte y desde luego que ubican al exiliado presidente del CON, Jorge Nery Carvajal contra las cuerdas.
¡Qué lástima que todavía algunos chinameros de programas deportivos por la radio, no se unan a esta causa, en la que ahora se involucra también el Presidente de todos los costarricenses!
Si Costa Rica entera se adhiriera a esta misiva que Oscar Arias le envió a Rogge, carta elegante, clara, concisa, vehemente y explícita, otro gallo le cantaría al que ahora gobierna el olimpismo criollo con proclamas anónimas “desde algún lugar de la Patria”, símil alucinante de las guerrillas.
Cegados por la envidia y el rencor hacia dirigentes que trabajan, que son serios y triunfan, que hacen cosas y caminan, que yerran pero accionan, pequeños grupúsculos envenenan los micrófonos de sodas, bares y parques y por tirarle al dirigente responsable, defienden al irresponsable.
Cada vez que pretenden burlarse de una decisión del Consejo de Gobierno, del Consejo de Deportes, del periodismo de opinión que adversa los pasos en falso de Jorge Nery en el CON, lo que logran es fortalecer la continuidad del jerarca que, atrapado y aislado desde varios flancos, pretende continuar en el puesto.
Carvajal está dirigiendo, manejando y supervisando todo lo que tiene que ver con el viaje de nuestros deportistas a los Olímpicos, a control remoto. Ya suman 11 meses sin que se reúna el Ejecutivo del CON.
Esperamos confiados en que la carta de don Oscar surta efecto demoledor y que el COI, vuelque su interés hacia el deporte costarricense.
El prestigio internacional del remitente, lo amerita y Rogge lo sabe.