Gaetano Pandolfo

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Miércoles 9 Enero, 2008

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
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Un periodista deportivo escribió lo siguiente, sobre las características del último jugador que Hernán Medford convocó a la Selección Nacional, para el partido del próximo domingo contra Suecia.
“Es pícaro, punzante, cerebral, armador, definidor, cabeceador con buen remate y joven”.
Y yo que pensé que Lionel Messi jugaba en el Barcelona de España.
Lógicamente que contar con un futbolista de estas condiciones advertidas por el colega, hace que el presidente del club que defiende el jugador, abra la billetera y lo replete de billete. En menos de un año, el joven jugador que no suma ni 20 años de edad, se convierte en millonario y pasa a engrosar la lista de futbolistas costarricenses de elite, que pululan en el campeonato nacional de papel, con salario de privilegio pero de fútbol artesanal, no corregido ni pulido cuando lo empezó a practicar, por ningún maestro.
El tema me sirve para amarrarlo con lo escrito ayer.
La urgencia de que futbolistas retirados hablen a calzón quitado sobre el verdadero potencial de nuestras actuales estrellas, con doble propósito: bajar de la nube a nuestros astros inflados por la prensa —y el ejemplo señalado es patético—, y propiciar el debate que bien orientado enriquece.
¿Qué piensa por ejemplo Asdrúbal “Yuba” Paniagua sobre Marvin Angulo?
¿Qué opina de su juego?
¿Cómo lo ve, qué le aconsejaría, qué le cuestionaría?
¿Qué opina Juan Ulloa de Alvaro Saborío?
¿Qué le aconsejaría para que no desaproveche tantas ocasiones de gol?
¿Cómo se perfecciona el remate? ¿Qué es el olfato goleador? ¿Se aprende o se trae?
Edgar Marín y Chico Hernández, que nos hablen de sus famosas “paredes”. ¿Cuándo aprecia usted una pared en el fútbol actual? Es más…¿sabrán nuestros jóvenes lo que es en el fútbol una pared?
Asistimos a un campeonato de invierno completo y en más de 40 partidos, no se sumaron tres jugadas de pared. Entre Guita y Chico armaban, cuando Saprissa se iba en ataque, hasta cinco por juego.
Vemos todas las jornadas a nuestros jugadores frente al marco, cabecear para arriba. Pocos bajan la pelota.
Pues bien.
Una habladita de Guido Peña los puede ayudar.
Pero, y es a lo que vamos, más que dar consejos se trata de hacer señalamientos; se trata de que las glorias de antaño les digan en la cara a las glorias actuales que no saben jugar al fútbol, porque nadie se anima a decírselos y es por eso que no se mejora.
El último deportista que expresó públicamente que nuestros futbolistas son muy malos fue el atleta Nery Brenes. Cierto o no, fue valiente en su afirmación.
Entonces, debemos generar opinión fuerte, sólida y respetada sobre la real capacidad de nuestros jugadores, no para destrozarlos, sino para ayudar a que mejoren. Claro, se requieren hombres y mujeres valientes, frontales que se atrevan a publicar los señalamientos. Eso nos podría sacar de la modorra y es deber de la prensa.