Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 27 Diciembre, 2007

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo

Ahora que estamos en época de toros y se lucen los improvisados en Zapote y La Guácima, del Comité Olímpico Nacional emergió un torero a quien “El Cordobés” no le llega ni a las rodillas.
Su nombre artístico es “Torero del Norte” en homenaje al equipo de fútbol de su tierra y la faena de este nuevo “Manolete” se exhibe en las plazas y ferias del Ministerio Público y la Contraloría General de la República, a quienes el diestro torea desde hace varias semanas al mejor estilo del “Paquirri”.
No hay forma de embestirlo porque este torero sancarleño tiene un estilo muy singular: no se presenta al redondel; es más, ni siquiera se escabulle en los burladeros. Se burla del toro a larga distancia.
Ni el toro contralor ni el toro Fiscalía han podido embestirlo; el torero del CON se los baila, los capotea y elude, aprovechándose del lento caminar de la justicia y de la tortuga burocrática que camina pausada, lo que permite el alejamiento de la presa.
¡Ya tenemos torero del año!
Cambiando de tema, nos cuenta Jorge Ortega que a la final del campeonato nacional de Alto Rendimiento en categoría juvenil, protagonizada por Santos y Brujas y que fue ganada por los guapileños, no llegó un solo funcionario de la Unafut; en cambio, en la final entre Saprissa y Herediano, no cabían todos trepados en la tarima.
Es más, hay fotografías en las que se ven más dirigentes de la Unafut, que jugadores del campeón Saprissa.
Claro, es por aquello de la imagen en TV y las fotos.
¡Quién va a publicar nada de la final juvenil!
Siguiendo con nuestro “apasionante” fútbol, leí las declaraciones del presidente de Herediano, Aquil Alí, la misma noche en que su equipo perdió la posibilidad de campeonizar ante el Saprissa.
El jerarca rojiamarillo se mostró complacido por el rendimiento de sus jugadores, por su entrega, porque no perdieron y porque “se lavaron la cara”.
“Mañana me reuniré con Javier Delgado para preparar la nómina del Clausura”, agregó.
En esta corta manifestación de un presidente de club grande, se refleja la tragedia del fútbol nacional, de la que hemos venido comentando.
El cortoplacismo es impresionante; fácil deducir que a don Aquil se le olvidó muy rápido el flojo desempeño de su equipo en el juego de ida, el de Heredia, el que estaban obligados a ganar y en el que sus jugadores no ofrecieron ni la cuarta parte del esfuerzo mostrado en el Saprissa.
Bastaron los goles de Angulo y Montoya para enterrar el análisis y meter en un pozo la reflexión; el presidente del Herediano, feliz con el 2-2 y la pérdida del título, convocó a urgente reunión para confeccionar la nómina, abrir la caja fuerte y seguir repartiendo billetes.
Entonces… ¿de qué deben preocuparse Jafet Soto y compañía? De nada. Que siga el vacilón.

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