Gaetano Pandolfo

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Miércoles 12 Diciembre, 2007

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
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Con Luis Diego Arnáez como técnico, Liga Deportiva Alajuelense volvió a la normalidad.
Eso fue todo.
En un campeonato de fútbol tan mediocre como el nacional, la lógica indica que los dos equipos grandes ganen la mayoría de sus juegos y que en toda la temporada pierdan dos o tres, que era lo que se daba antes.
El presupuesto de los dos clubes más populares del fútbol criollo y la integración y salarios de sus nóminas, están muy por encima del resto de los diez clubes en competencia, de manera que el hecho de que la Liga gane tres partidos seguidos es la regla y no debería causar tanto escándalo, mucho menos tildar de mago al nuevo timonel. Esos calificativos tan exagerados que acostumbra a etiquetar un sector de la prensa deportiva le hacen mucho daño al fútbol nacional.
El “Flaco” Arnáez no es ningún mago o malabarista, simplemente que su breve discurso supo llegar a la mente, el corazón y las piernas de un grupo muy selecto de futbolistas (para nuestro raquítico medio), que se hallaba confundido ante el discurso serio y científico de Carlos Restrepo, más profundo que el de Diego, pero sin destino cierto.
No hizo falta estar presente en los entrenamientos del Alajuelense para desde larga distancia comprender que el mensaje de Restrepo no caló en el alma de los futbolistas rojinegros, receptores por lo visto de misivas más fáciles, entendibles y concretas.
Probablemente don Carlos siempre buscó el juego perfecto, partidos como en el béisbol, sin errores; en cambio, Luis Diego se apuntó más a lo tradicional, a lo amistoso, a lo fraternal y a lo humano, y con más calor y afectos que tiza, pizarra y teoría, les saca mejor jugo a sus discípulos.
Hoy es noche de clásico, sin embargo, en las horas previas a la confrontación se estará comentando el resultado del Brujas y Herediano que se jugará en horas del mediodía, juego caliente no tanto por el horario, sino por el fuego de los actores.
Herediano es un equipo de chispa; cuenta con jugadores a los que les agrada el incendio, como Carlos Johnson, Robert Arias, Jafet Soto, Kenneth Vargas, Montezuma Serrato, propensos a las expulsiones por su ardor en la cancha y los hechiceros no se quedan atrás: Díaz, Peña, Flores, Harris, Gobatto y Steer son volcanes en ebullición, de manera que en el Cuty Monge se dará la alta temperatura.
El partido en Desamparados merece una buena recaudación; no solo de clásicos debe vivir el fanático y este invicto que expone y exhibe Brujas en su patio, obliga a ponerle atención.
Retornando al Morera Soto, se sabe que los futbolistas erizos están picados; han perdido clásicos en la agonía de los cotejos; hay una senda larguísima de victorias y éxitos morados que, como dice precisamente Luis Diego Arnáez, “algún día se tiene que terminar” y puede que no sea precisamente “algún día”, sino esta noche.