Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Viernes 28 Septiembre, 2007

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
[email protected]  

Jorge Nery Carvajal tiene los días contados.
No sé cuántos faltan, pero el final se acerca.
Los costarricenses tienen que saber que vienen noticias prontas y frescas sobre sus andanzas.
El presidente del Comité Olímpico Nacional va a cumplir siete meses de que no convoca a reunión de ese organismo, pero, para su mala suerte, su calculada inactividad no va paralela con la de sus compañeros directivos que ahora lo adversan, quienes siguen trabajando fuerte y unidos en la campaña que procura su renuncia o destitución.
¡Qué diferente la posición de Kevin Casas tras el escándalo del memorando, comparada con la del jerarca del olimpismo criollo!
El político, censurado por la opinión pública se marchó para su casa; don Jorge, todo lo contrario, con una votación masiva contraria a su gestión, hecha pública en diferentes medios de comunicación como resultado de encuestas sobre el tema, se aferra a su cargo.
Decía don Alberto Cañas en sus Chisporroteos de la semana anterior, citando a un pensador que no nombró y como consecuencia de la renuncia de doña Sadie Bravo a su curul en la Asamblea Legislativa por asuntos de familia, que “la renunciación, y la decisión de practicarla, eran probablemente la distinción más clara y terminante entre el ser humano digno e imitable y el que no lo es”.
Recuerdo que en 1988 para los Juegos Olímpicos en Seúl, el entonces ministro de Cultura y Deportes, don Carlos Francisco Echeverría, me ayudó con el Comité Olímpico para que yo pudiera viajar a esa competencia como redactor de LA REPUBLICA.
Don Jorge Nery apenas comenzaba su gestión sin que nadie se imaginara en aquel entonces, hace 19 años, que todavía estaría en el puesto.
En la cobertura de aquellas inolvidables olimpiadas en Seúl, cuya ceremonia inaugural ha sido considerada como una de las más espectaculares en la historia de los Juegos Olímpicos, trabajé muy cerca de la delegación olímpica costarricense y pude darme cuenta de la fastuosidad que rodea a los delegados olímpicos de cada país.
¡Es una vida de reyes!
Suponemos que a don Jorge y a don Adrián Pearson los cautivó y embelesó tanto esa maravillosa experiencia inicial en sus vidas que no quisieron dejarla a un lado.
Mi querido amigo y colega Amado Hidalgo, publica en su columna de Al Día, que suma don Jorge Nery más de 134 viajes al exterior en sus 20 años de “voluntariado honesto y sacrificado al servicio del deporte costarricense”, como suele calificar su larga trayectoria de tal manera que con los Juegos Olímpicos de Pekín a la vuelta de la esquina, pretender que el binomio que domina la dirigencia del CON se marche por sus “pieses” es una utopía, de manera que hay que recurrir a otras instancias en procura de ese paso y en eso andan los dirigentes que hoy abrumadoramente lo adversan.