Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 25 Septiembre, 2007

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
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Cuando los equipos de la primera división hacían su pretemporada, me llamó muchísimo la atención observar una foto de un entrenamiento de Carmelita, donde bajo un torrencial aguacero los futbolistas corrían empapados mientras el técnico Henry Duarte los supervisaba debajo de un paraguas.
El entrenador carmelo, quien días después renunció a su cargo para viajar a Israel, ni se había despeinado bien protegido del torrencial aguacero, mientras que sus jugadores por cumplir con su trabajo sufrían las inclemencias del tiempo.
Un par de meses después, en este mismo equipo carmelo las cosas lucen totalmente diferentes; en pleno diluvio universal como los que caen día a día en nuestro país, se enfrentaron en Santa Bárbara Carmelita y Puntarenas y bajo la tormenta, el nuevo entrenador de los carmelos, Mauricio Montero, les dio el ejemplo a sus jugadores y pasó todo el partido fuera del banquillo de los suplentes, empapándose hasta los huesos, como los futbolistas.
El asunto puede parecer intrascendente, pero no lo es; es un hecho de que el famoso “Chunche” puede tener limitaciones como todo ser humano en algunos detalles de su vida, pero en otras, ha sido ejemplo y faro de luz a seguir.
Mauricio Montero fue un líder en San Ramón, en Alajuelense y en la Selección Nacional porque siempre supo revertir sus limitaciones académicas, con entrega, sangre, pundonor, lucha y actitud positiva. Mauricio fue como futbolista, un triunfador y los triunfadores, cuando se convierten en profesores, maestros o pasan sin títulos a comandar un grupo de seres humanos, lo mejor que saben transmitir es lo que ellos fueron —en este caso—, en la cancha.
Si Carmelita, el equipo que entrena Mauricio Montero, va a jugar debajo de una tormenta, que nadie espere mirar a su técnico metido en capas de plástico, con una sombrilla cubriéndole su cuerpo o escondido bajo techo en el banco de los suplentes. ¡Nada que ver!
Entonces, de situaciones que pueden parecer intrascendentes, es que se deriva la actitud en el terreno de juego de este Carmelita; su sorprendente desempeño en el campeonato se da en mucho porque los futbolistas han asimilado las enseñanzas de su entrenador, pero sobre todo, han sido absorbidos por la personalidad de su director técnico y si algo tiene el popular “Chunche” es una gratísima y refrescante personalidad.
Que hoy Carmelita supere en la clasificación a Puntarenas y Alajuelense se debe en mucho a la nueva actitud del equipo, que tiene en efectividad la tercera mejor delantera del campeonato y la quinta defensa menos vencida, atributos futboleros que sumados a las vibras positivas que transmite su entrenador, nos dejan como resultado la presencia de uno de los equipos más atractivos del campeonato.