Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 14 Septiembre, 2007

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
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Jugamos dos partidos de fogueo contra selecciones de nuestra zona que serán rivales en las eliminatorias hacia el Mundial de Sudáfrica: Honduras y Canadá.
No ganamos ninguno de los dos partidos y solo metimos un gol.
Los dos porteros rivales disfrutaron de partidos en exceso tranquilos.
El portero de Honduras, Noel Valladares, solo fue inquietado por dos remates de Walter Centeno y el balazo de la “Bala” Gómez al poste.
El de Canadá salió de su letargo cuando Víctor Núñez lo cruzó con un remate rasante y muy bien colocado, tras servicio preciso de Junior Díaz.
Ya todos sabemos que esta eliminatoria será dificilísima y que la mayoría de los partidos serán muy parecidos a estos dos. Juegos cerrados, de pocos goles, nada vistosos, donde pueden salir avante los seleccionados más efectivos, más agresivos y los que aprovechen las escasas ocasiones de gol que se les presenten.
Si Costa Rica no mejora en ataque de aquí al inicio de la ronda eliminatoria, no podemos asegurar que no vamos para ninguna parte, pero sí que las posibilidades de clasificarnos a Sudáfrica serán pocas.
El fútbol de Costa Rica en ofensiva es demasiado inocente y los rivales lo saben; les resulta muy difícil a los ticos ser efectivos en la red, de manera que si, aparte de que nos cuesta sumar volumen ofensivo de juego, la presión de los rivales en la mitad de la cancha nos tira para atrás, como se retrató en el juego ante Canadá y nos ha pasado decenas de veces con Honduras y México, no vamos a tener muchas oportunidades de gol y solo con goles se ganan los juegos.
Hernán Medford expresó después del partido contra Canadá que prefería llegar una vez al ataque y anotar en esa única ocasión, como sucedió con el gol de Víctor Núñez, que arribar 15 veces y perder.
Como discurso sin fondo vale, pero no en la realidad.
Costa Rica no puede llegar a la eliminatoria jugando así, sin peligro de gol, porque partidos como el jugado contra los canadienses se pierden en cuestión de segundos. Recordemos cómo Canadá tuvo el segundo gol a su disposición, pero cuando Friend iba a “jalar” el gatillo la pierna prodigiosa de Gonzalo Segares salvó la anotación.
Claro, nos pueden decir que para eso están los defensas, pero a lo que queremos llegar es que es hora de que el cuerpo técnico del seleccionado trabaje sobre otras fórmulas ofensivas que no se basen en lo que puede lograr Alvaro Saborío u otro atacante metido en solitario entre los defensores centrales rivales.
Saborío, similar a Paulo Wanchope no nos asegura el gol; ellos anotan cuando se las ponen para darle. No son técnicos y son fáciles de marcar. Es hora de probar un binomio de ataque que tenga técnica, imaginación, dribling, inteligencia, gol y pasión, todas armas que escasean en nuestros jugadores, excepto en dos: Alonso Solís y Bryan Ruiz. Esta debería ser la delantera de la tricolor.