Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 29 Agosto, 2007

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
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Se está quedando solo.
Se ahoga.
La caída esta cerca.
Se le están terminando los espacios de maniobra.
Cada día cuenta con menos aliados.
Fiel y leal a él, solo queda uno.
Su viejo escudero no puede abandonarlo; si lo deja, lo hunde.
Ahora, da la cara por el amo.
Lo defiende con las uñas, a capa y a espada.
Es que le debe mucho, muchísimo.
Le debe un estilo de vida, majestuoso, grandioso, inimaginable desde finales de los 80, cuando empezaron unidos a disfrutar las mieles del poder.
Y que conste que decimos poder, no gloria porque esta nunca la tuvieron.
Otros pocos lo siguen para mantener sus trabajos.
En esta ocasión, el escándalo no duró los tres días de ley.
Sigue, sigue, sigue…
Cada día nuevas denuncias, nuevas averiguaciones, nuevas acciones, publicaciones, decisiones, todas en su contra.
El cerco se cierra.
Urgen los empujones finales.
Urge la carta del Presidente de la República, Oscar Arias, informándole al superior de quien se asfixia, de cómo está la situación en nuestra patria.
Todos a una, como Fuenteovejuna.
Resulta inadmisible que una sola persona domine y se burle de los deseos y las peticiones de más de 4 millones de habitantes.
Aplaudimos ferozmente los esfuerzos de muchos colegas de diferentes medios de comunicación que por suerte, en esta ocasión, no se cansaron ni se aburrieron de publicar y denunciar por la radio y la televisión, el sinfín de problemas que le ha causado al deporte costarricense el personaje.
Aplaudimos a rabiar la valentía de dirigentes que fueron compañeros del cuasi náufrago, por quitarle, en medio de la tempestad que sufre, los salvavidas.
Se requieren más denuncias, más renuncias, más publicaciones que abran los ojos a esta nación para que se revuelque en su malestar, se active y reaccione y que por esta vez, por una vez en la vida, no pueda ser tildada de domesticada.
El 94% de la población costarricense se ha manifestado y pide la renuncia.
Quienes fueron hasta hace poco “sus cuates” lo acorralan.
El final se acerca.
¡No aflojemos!
Esta Nota no es una proclama, es solamente un llamado a la dignidad, a la ética, a la responsabilidad ciudadana porque el deporte es sagrado, es pasión y religión y no debe ser manoseado, ni manipulado, ni desviado hacia espacios que no son afines al sentimiento de los costarricenses.
Aferrado, cada vez con menos seguridad a las piedras que impiden por ahora su caída al abismo, boletines de prensa firmados por nadie y enviados a la loca a los medios de comunicación parecen ser la última arma de defensa.
Es muy poco.
No permitamos que se rearme; no permitamos que su astucia nos vuelva a enredar y a vencer; no permitamos que lidere más delegaciones deportivas.
Vamos a sacarlo entre todos.