Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Jueves 27 Octubre, 2016

Anthony Rizzo atrapó el último out y extendió sus brazos hacia el cielo, su forma de celebrar una fiesta que tenía siete décadas preparándose. Los aficionados dentro del Wrigley Field hicieron lo mismo. Algunos hasta lloraron porque sus Cachorros acababan de asegurar su pase a la Serie Mundial.

En Cleveland, Jason Kipnis no sabía cómo reaccionar.

"No voy a mentir", dijo Kipnis en el dugout del Progressive Field. "Hasta lloré, porque no sabía qué pensar".

¿Por qué tenían que ser los Cachorros?

El segunda base de los Indios nació y se crió en Northbrook, Illinois, un suburbio en el lado norte de Chicago. Llegar a la Serie Mundial ha sido un sueño hecho realidad para Kipnis y sus compañeros de la Tribu, pero el enfrentamiento tiene cierto tono tormentoso para él.

"Los Cachorros son parte de lo que yo soy", resumió Kipnis.

No se coronan desde 1908, la sequía más larga de todo el béisbol, pero lo que le preocupa a Kipnis es acabar con otra mala racha, que es la de su propio equipo que no la gana desde 1948.

Es algo que entienden sus familiares y amigos.

El zurdo tenía amigos sentados en las tribunas de Wrigley Field la noche del sábado cuando los Cachorros vencieron a los Dodgers para asegurar su puesto en la Serie Mundial. Kipnis entonces empezó a recibir mensajes de aliento de gente que espera que se corone con los Indios.

"Son aficionados de Chicago", dijo Kipnis. "Mis hermanos y mi hermana son súper fanáticos de los Cachorros. Pero sin pedírselos, todos ellos y un montón de amigos más me escribieron para decirme, 'No es ni tema de debate, estamos con los Indios. La maldición puede esperar un año más'. Eso significa mucho para mí".

Los Cachorros llegan a la Serie Mundial como favoritos, algo que no les molesta a los jugadores de los Indios. Ya vencieron a los Medias Rojas y a los Azulejos, y saben que la mayor parte del país probablemente espera que termine el sufrimiento de los fanáticos de Chicago.

"Todos sabemos la cantidad de aficionados que tienen los Cachorros, los perdedores que todo el mundo ama", dijo Kipnis. Sin embargo, sabe que su misión es tratar de extender esa sequía de los Cachorros a 109 años.

"Es duro", dijo Kipnis. "El chico de 10 años que llevo dentro de mí está preguntándose por qué tuvieron que ser los Cachorros, porque ese es el equipo de mis amigos y mi familia. Y ahora tengo yo que salir y tratar de amargarlos a todos".