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Sábado, 24 de agosto de 2019



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Jueves 25 junio, 2009




El poder de la mente.
Y también, el poder del potente, porque ese balón que le ganó a puro músculo Altidore a Capdevila cerca de la media hora de partido, para después doblarle el puño a Casillas fue un gol de pura fibra.
La anotación nubló las ideas del fútbol más brillante de Europa y fortaleció la mente de un equipo que de por sí ha sido siempre muy disciplinado tácticamente; el resto fue drama, porque España se apoderó del balón y puso sobre la grama todo el arsenal que lo ha convertido en uno de los mejores seleccionados del planeta, quizá el mejor junto con Brasil, pero se topó con la muralla china, o quizá, una más alta e inexpugnable, la que un tal George Bush ordenó levantar para que los “manitos” de su sur no les estorben.
Iniesta dormía en casa y Xavi se puso nervioso; se le recargó el juego a Cesc, quien al notar que no podía armar el baile ni el “chiqui chiqui” tan propio de la furia roja en sus últimas hazañas y que al frente no estaba precisamente Nueva Zelanda ni Irak, ansioso empezó a rematar de largo y cortó los cables que debían conectarlo con Torres y Villa.
Cuenta la información internacional que en el descanso, el serio bigotudo Vicente del Bosque giró instrucciones más que tácticas, mentales, para que sus astros se sacudieran del nerviosismo que los arropaba.
“España necesitaba paciencia en la reanudación. Volver a su origen. Alejarse del nerviosismo”, dice la crónica de EFE, pero, sin embargo, la ansiedad fue creciendo conforme se perdían las ocasiones de conquista o estas eran canceladas por el portero Howard.
El poder de la mente era estadounidense, el 1-0 los concentró aún más; los hizo más sólidos y fuertes y no iban a ser los pases sucesivos de la famosa medular española las que los romperían.
España lo intentó por todas partes, por arriba y por abajo, abrió juego por los costados y sus defensores centrales se fueron al marco contrario con esa sangre roja tan efervescente en jugadores como Ramos y Puyol.
Pero, aquel equipo que Costa Rica destrozó fácilmente en el estadio Ricardo Saprissa no hace muchas horas, no era el mismo; repetían varios jugadores; más del 70% de los que se deshicieron como mantequilla ante las asociaciones que llevaron a Saborío, Borges y Herrera a dejar la píldora en la espalda precisamente de este Howard, tan crecido ayer, pero, pero, con otra mentalidad.
El 3-0 a Egipto que aritméticamente les dio la sorpresiva clasificación y el 1-0 a España en el minuto 27, hizo demasiado fuerte a este Estados Unidos que noqueó a la ansiosa y todavía inmadura España, con un segundo gol producto exactamente de lo que escribimos.
Sergio Ramos dormido y aturdido, jamás pensó que en tres segundos de duda, sería fulminado por Dempsey, mentalmente activo y así se consumó una de las sorpresas más gigantes que el fútbol universal depara en los últimos años.

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