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Domingo, 25 de agosto de 2019



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Martes 23 junio, 2009




¡Qué semanita!
Quienes siguen mis comentarios saben que soy fanático, no seguidor ni aficionado, de la selección de Italia por sangre y de los Indios de Cleveland por una pasión que me nació en 1954 con 11 años de edad, cuando me enteré de que en La Tribu jugaba un gran segunda base mexicano, Beto Avila, y un jardinero de descendencia italiana, Rocky Colavito.
Precisamente ese año, los Indios llegaron a la Serie Mundial y fueron barridos 4-0 en el Polo Ground de Nueva York, por los Gigantes, hoy de San Francisco.
Imagínense qué masoquismo.
Desde ese año no he dejado de sufrir con esta querida Tribu, a la que voy a ver personalmente cada vez que puedo darme una escapadita; además sigo sus juegos todos los días por Internet y fanático de la “azurra” desde el vientre de mi madre, doña Adelina.
Pues bien.
La semana pasada los Indios perdieron seis juegos seguidos, tres con los Cerveceros y otros tres con los Cachorros, partidos interligas, lo que hundió a la Tribu en el último lugar de la Central de la Americana, a diez juegos de los punteros Tigres, pero eso no es todo el drama personal: es por la forma como pierden.
Les han anotado a sus relevistas en una sola semana 23 carreras después del sétimo inning; una cifra escalofriante por lo negativa. Un juego contra los Cerveceros lo ganaba Cleveland 12 a 7 en el octavo y cayeron 14-12 y ante los Cachorros, vencían 7-0 en el octavo con un out y perdieron 8-7.
Su as relevista Kerry Word, fichado precisamente de los Cachorros por $20 millones al año, dejó escapar la victoria y no pudo salvar los dos últimos juegos de la serie en Chicago, cuando los Indios ganaban por una carrera en el noveno y décimo tercer episodio, respectivamente.
La Tribu es un desastre, pero la selección de Italia es una vergüenza.
La prensa italiana los ha destrozado con cualquier calificativo y hacen alusión a la vieja edad de los jugadores y su falta de rapidez, calificándolos como momias.
Las momias no están en Egipto; habitan en Italia, gritan los colegas italianos, furiosos con el pobre y humillante desempeño de los “azurri” en la Copa Confederaciones.
De nuestra parte y como dicen algunos entrenadores después de un fracaso, hemos puesto el pecho a las balas; hemos aceptado con resignación todo tipo de burlas y como no hay excusas para justificar esa bailada, apechugar con el vacilón y los cuestionamientos, porque no se puede defender lo indefendible. Disculpas también porque ayer me equivoqué. Brasil derrotó a Egipto 4-3 y no 3-2.
Bien lo señala la prensa italiana, hoy existe un abismo entre el fútbol que practican Brasil y España, con el esquemático y añejo fútbol italiano, que exige una renovación total en su seleccionado si desea defender el título con dignidad en Sudáfrica.
¡Qué semanita señores!

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