Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 25 Mayo, 2009



El capitán del Herediano, Mauricio Solís, estaba molesto.
“Los goles hay que meterlos; nos faltaron determinación, seguridad, agresividad; algunos compañeros en jugadas apremiantes que nos favorecían, como que pensaron que la bola entraría sola al marco. No se pueden perder tantas ocasiones de gol, faltaron contundencia y actitud para meter la bola en la red”.
Nos dio la impresión de que las horas vuelo del líder del equipo florense, su veteranía, sus participaciones en otras instancias finales y su credencial de único jugador activo que ganó la última corona para los heredianos, lo hacía reclamar ese detalle de que se dejaran escapar, jugando de visita, cuatro o cinco oportunidades de gol que mucha falta pueden hacer para el juego de vuelta.
Herediano pudo liquidar el título; debió aprovechar la limitada oposición de un equipo diezmado en su formación titular por la ausencia de cinco jugadores básicos: Wong, Umaña, Salazar, Díaz y Sunsing, tres de los cuales podrán jugar mañana el juego de vuelta.
Una, dos, tres, cuatro y cinco veces estuvo Andy Herron con las redes de frente y remató por fuera de los postes o Alvaro Mesén se le cruzó en el camino.
Nos parece que Mauricio Solís, después de ver y analizar lo que hizo Liberia Mía en el juego de vuelta en el Saprissa, cuando derrotó a los morados 1-0 en el partido de la discordia, supone con toda razón que los pamperos perfectamente pueden repetir la receta en el Rosabal Cordero, sobre todo con su oncena titular más completa.
El partido de ayer lo manejó el Herediano y debió salir con el triunfo; de nuevo Ronald Mora se lució con una alineación conocida, pero ordenando a través de los 90 minutos de acción, variantes tácticas interesantes, innovadoras, que puso a jugadores como Montoya, Acosta, Blanco, Herron y sobre todo Oscar Briceño, la figura del juego, en funciones alternas que le dieron al “team” movilidad, velocidad, buenos desplazamientos y lo mejor, presencia en el arco de Mesén.
Mientras Herediano tuvo el gol a su disposición y Alvaro trabajó horas extras, su viejo compañero de club en la Liga, Ricardo González vivió un partido vacacional.
Herediano atacó en grupo y también sus volantes se lucieron filtrando balones a las espaldas de Flores, Wallace y Jiménez que causaron mucho daño.
Liberia Mía fue cauto, mentalmente al equipo le pesó la ausencia de varias de sus figuras y fue evidente que el entrenador galo, Alain Gayhardy, apostó a un partido cauto a pesar de ser anfitrión, arriesgó poco o nada en ataque, jugándosela a dar otro golpe de gracia y de efecto letal como visita en el juego final.
Ya ganó en el Saprissa, suceso que muy pocos equipos pueden cantar y viaja al Rosabal Cordero a repetir la dosis.
Herediano, entonces, permitió que el combate terminara por decisión (un empate), cuando pudo y debió noquear.

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