Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 20 Septiembre, 2008

NOTA TANO


No deja de sorprenderme la reacción tan negativa de varios colegas de la prensa deportiva que no están satisfechos con el desenvolvimiento de la Selección Nacional en esta fase de clasificación y solo tienen ojos para mirar a la mosca revolcándose en el vaso de leche.
Ahora resulta que El Salvador, Surinam y Haití son unos pasteles, las tres victorias de Costa Rica son de mentirillas y la verdadera eliminatoria es la que sigue contra Estados Unidos, México y Honduras.
De haberlo sabido le pedimos a la FIFA que se la salte.
¿Para qué jugar contra queques si la victoria está asegurada?
¿No arrollamos acaso a Guadalupe en la Copa de Oro y a Granada en su estadio en el juego de ida de la eliminatoria anterior?
¿O fue acaso un espejismo el 1-0 agonizante y vergonzoso con que la Selección Nacional amarró la clasificación a la segunda ronda de aquel torneo contra los guadalupanos, botando bolas a las gradas para preservar la mínima ventaja?
¿Si las selecciones caribeñas son un pastel envuelto en huevo, para qué enfrentamos a Granada?
¿Por qué doña FIFA no ubicó a la grandiosa Costa Rica de una sola vez en la hexagonal y la hace perder tiempo y dinero jugando contra estos queques?
No los entiendo.
No los comprendo.
Se le gana a El Salvador en un muy buen partido de la tricolor, ampliamente analizado táctica y técnicamente por lo menos en este espacio. Aparte de que se ganó por un penal y que se detuvo otro, fue notoria la propuesta de buen fútbol del equipo de Kenton detallada en su momento cronológicamente en esta Nota.
Sigue después un queque y le metemos siete.
¿Qué hacemos para complacer a los detractores de la Selección?
¿Nos saltamos este juego?
¿Hacemos la vista gorda?
¿No existe este partido para los registros de la FIFA?
¿Qué culpa tiene la tricolor de que le tocara Surinam?
¿Debimos pedir otro rival?
Viene Surinam, la goleamos y los periodistas deportivos se molestan con los colegas que disfrutamos del triunfo.
Vamos a Haití, nos empatan el juego uno a uno y es Costa Rica la que mete dos goles más. No fue el equipo local, fue la visita y de nuevo se enojan los colegas porque a otros periodistas deportivos nos gustó este nuevo triunfo.
¿Por qué no nos explican públicamente qué es lo que quieren? ¿Cómo se hace para no aplaudir victorias?
¿Por qué bajarle el piso a la Selección demeritando estos triunfos y dudando de lo que podría suceder en la ronda que sigue?
¿Tuvimos suerte en el sorteo? ¿Y qué?
¿Pedimos otro? ¿Pedimos que nos cambien las bolitas para jugar de una vez contra México?
¿No es más correcto aprovechar la suerte del sorteo y golear a los queques que nos pusieron en el camino, tan “pasteles” como Guadalupe y Granada que por poco nos arruinan un par de fiestas y después mirar con optimismo la siguiente fase?

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