Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Martes 24 Junio, 2008

NOTA TANO


Para desintoxicarnos del asfixiante entorno de la Selección Nacional, le “robo” este lindo artículo al colega Oscar González de EFE y lo reproduzco.
Se titula “La caída del muro”.
“Sin necesidad de jugar bien, pero sabiendo competir, la selección española se graduó en la Eurocopa, ahuyentó los fantasmas del pasado y se clasificó para semifinales por primera vez en casi un cuarto de siglo, tras derrotar a una pobre selección italiana a la que aplicó su propia quinina.
Con todo en contra España rompió los maleficios. Primero, el que le impedía pasar de cuartos y, después, el que le señalaba siempre como perdedor en una tanda de penales.
Y eso que, contaminados por los fracasos previos, tanto propios (en el Mundial) como de generaciones anteriores, los jugadores españoles no se han sacudido hasta ahora, la condición de sospechosos habituales.
Ni su trayectoria, con nueve triunfos consecutivos y sin derrotas desde noviembre de 2006, ni el juego desplegado ante rusos, suecos y griegos, evitó que se los mirase con desconfianza.
Porque la selección española ha tenido que vivir durante décadas de los recuerdos. De leyendas como la de Belauste en los Juegos de Amberes (1920), o de gestas como el cabezazo de Marcelino a la Unión Soviética (1964). De algunas alegrías efímeras (el gol de Zarra a la “Pérfida Albión” o los cuatro de Butragueño a Dinamarca).
Pero, sobre todo, de excusas. Hubo malos malísimos (Tassotti, Al Ghandour), héroes caídos en desgracia (Arkonada, Salinas, Cardeñosa...) o mala suerte (los penales fallados por Eloy, Nadal y Hierro y Raúl).
Su paso por los grandes torneos tuvo resonancias míticas. Como un moderno Sísifo, el equipo español iba marcando goles montaña arriba, iba acumulando ilusión, hasta que, en cuartos, desinflaba la esperanza y la echaba a rodar cuesta abajo, hasta una nueva fase final en la que repetía la historia.
Los cuartos de final se convirtieron en un muro infranqueable contra el que chocó el fútbol español, sin otro consuelo en el éxito de sus clubes.
Tantos sueños rotos han ido ocultando la realidad de un equipo joven, que perdió la inocencia en Alemania y ha ganado carácter competitivo con el paso de algunas de sus estrellas por el fútbol inglés.
Un equipo repleto de títulos en su etapa juvenil (Xavi y Casillas, campeones del mundo sub'20; Torres, Iniesta, Silva, Cesc... ganadores de Europeos sub'17 y sub'19).
Esta selección española, además, se ha hecho fuerte gracias a las críticas.
Y no lo tuvieron fácil, porque de salida se les echaron encima todos los fantasmas; vivió al borde del desastre, porque apostar con Italia, que acostumbra guardar el comodín para el último momento, es arriesgado, pero también España se acostumbró a matar a su rival en el último instante.
Lo hizo contra Suecia y repitió el domingo, tras apurar la prórroga y llegar a una tanda de penales en la que, en esta ocasión, no le temblaron las piernas y tuvo a Iker como salvador”.

[email protected]