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Lunes, 19 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano: Trabajo sin exigencia y mucho dinero: mezcla letal

Gaetano Pandolfo [email protected] | Lunes 26 febrero, 2018


Trabajo sin exigencia y mucho dinero: mezcla letal

Lo positivo sería sacar lecciones de lo negativo, porque los fracasos dejan espacio para las enseñanzas.
La paliza que le metió el América de México al Saprissa, que igual se la anida al Herediano, Alajuelense o Liberia, en un país futbolísticamente serio, debería provocar una cadena interminable de reacciones a todo nivel para, por lo menos, evitar que no se repitan. Y digo esto porque los clubes mexicanos nos están goleando a cada rato.
Y el punto prioritario a mejorar, a transformar, casi que a hacerlo nuevo es el campeonato nacional.
La dirigencia está obligada, después de estas humillaciones que recibe el deporte que ellos conducen, a planificar un campeonato más competitivo, para por lo menos, tratar de evitar que los futbolistas que en nuestro país lo juegan, se expongan a estos ridículos.
Los que tenemos un trabajo, asistimos a cumplirlo; el trabajo de nuestros futbolistas es jugar nuestro campeonato. Pero ellos tienen un grave problema, que los expone luego a estas “bailadas”.
En su trabajo no los exigen y además, a los que juegan en los clubes “grandes” les pagan muy bien. No los exigen y les pagan muy bien, la mezcla exacta para el desastre. Son los burócratas de nuestro fútbol.
Participan de un campeonato de bola sin exigencias, sin maestros, con técnicos algunos de universidades de garaje, reciben tres o cuatro millones de colones al mes; algunos mucho más y juegan al “playstation”.
De pronto, a nuestras “estrellas” el calendario les pone un rival complicado y se presentan a su trabajo sin poder, ni saber cómo cumplirlo. No saben marcar, no saben anticipar, no saben agruparse y entonces los arrasan.
¿Por qué se hundió el Saprissa?
Porque de los 11 futbolistas que paró Miguel Herrera en la cancha, siete fueron desafiantes; encararon al rival, lo enfrentaron, y los dejaron botados. Desde el carrilero izquierdo Willian Da Silva, hasta el alero del mismo sector, Cecilio Domínguez, todos los demás jugadores: Rodríguez, Mateus, Martin, Ibarra y Oribe Peralta, desafiaron las marcas, rompieron cinturas, se asociaron y dejaron desnudos y acribillados a unos futbolistas que en nuestro campeonato, ni por asomo enfrentan a rivales con esta intensidad de juego.
Lo grave de este drama es que Saprissa, derrota luego a Carmelita y la UCR y es de nuevo el mejor equipo del siglo; sus fanáticos olvidan sus penas y los federativos sigan repartiendo viajes gratis a Moscú.
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