Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Lunes 9 Julio, 2018

Las estadísticas entierran narraciones, crónicas y análisis

Doña FIFA le metió al desarrollo del agradable juego del fútbol, la exorbitante suma de diecisiete categorías de datos, que convirtió a la disciplina más popular del mundo en un deporte muy similar al béisbol, inundado por los numeritos.

Quienes somos fanáticos de las Grandes Ligas, no podríamos disfrutar de un juego sin conocer los numeritos de sus actores. No tiene ningún sentido ver béisbol sin saber de sus números.

Lamentablemente, hace rato que la FIFA inundó al fútbol de números y como lógica consecuencia, convirtió a los estadígrafos en las nuevas estrellas de la comunicación deportiva.

Cuando éramos jóvenes y de eso hace rato, nos iniciamos en nuestra profesión con las estadísticas de don Gustavo Retana. Don Tavo era el zar de los numeritos.

Pero, cuando la FIFA empezó a analizar el desenvolvimiento de los jugadores, no por el espectáculo que ofrecían, sino por los números que sumaba cada uno de ellos en sus 17 categorías, se fueron a la basura las crónicas, entrevistas, análisis tácticos y técnicos, narraciones y comentarios.

Hoy, las secciones deportivas de la prensa escrita nos presentan páginas enteras de números y números y números, que, sinceramente, no creo que muchos lectores se acomoden un par de horas a descifrarlas. Personalmente me las brinco con garrocha.

Conocer qué jugadores anotaron o recibieron más goles, recorrieron más distancias, crearon más oportunidades y dieron más asistencias, hicieron más remates directos, desviados y totales, más tapadas, más pases realizados, precisos y buenos, posesión de balón, faltas cometidas y recibidas, balones recuperados y balones perdidos, me parece un ejercicio básico y fundamental, para que el estadígrafo del equipo se lo aporte al cuerpo técnico como maravilloso complemento a su trabajo.

Pero trasladar toda esa avalancha y marejada de números a los lectores, televidentes y radioescuchas, no tiene el menor de los sentidos.

Cuando entro al Yankee Stadium, necesito saber para apreciar el espectáculo, cuántos juegos ha ganado CC. Sabathia que va a ser el lanzador abridor y cuántos jonrones lleva Aaron Judge, pero absolutamente nada aporta a un juego de la Selección Nacional, emocional o emotivamente, saber que David Guzmán lidera el departamento de faltas o que Cristian Gamboa es el más veloz, con el número de kilómetros recorridos.

Por favor, déjennos disfrutar del fútbol en paz.