Nota de Tano: Francia ante Croacia, final poco esperada del Mundial
Mario Mandzukic anotó el gol histórico que puso a Croacia en la final.
Francia fue seleccionada por miles de aficionados en todo el planeta como candidata a conquistar el Mundial de Fútbol.
Pero fueron millones de millones de seguidores del máximo evento futbolístico del orbe, los que escogieron a Alemania, Brasil y España como los grandes favoritos a reinar en Rusia.
Dos selecciones muy “simpáticas” llamaron la atención de los aficionados: Bélgica y Croacia, otorgándoles a los Diablos Rojos alguna posibilidad de llevarse el título por la calidad individual de su nómina.
¡Qué linda sería una final entre Croacia y Bélgica, se decía en los corrillos del fútbol universal!
Pues bien, conforme el Mundial se fue desarrollando y desgranando, el primer golpe de efecto se presentó con la temprana eliminación de los campeones del mundo, los “panzers” germanos que se desinflaron ante México y se hundieron frente a Corea del Sur.
Trepados en el tren del regreso a casa, fueron seguidos por la Furia Roja, que no fue ni furia, ni roja y se quedó en el camino ante el anfitrión del torneo, el equipo de Rusia.
Días después, la “bonita” Bélgica dio cuenta de la trabada Canarinha, a la que derrotó 1-0 y entonces se fueron de madrugada a sus hogares, tres campeones del mundo.
Una intrusa asomaba la nariz por un lado de la llave: Inglaterra, que de pronto se vio ubicada en un sector muy favorable, donde solo podía ser molestada por la otra cara bonita del evento: Croacia.
Entonces, el sector duro de la llave puso frente a frente a Francia contra Bélgica y el lado suave de la llave ubicó a Inglaterra ante Croacia.
Los galos metieron un gol de cabeza de Umtiti, y lo defendieron con un orden extraordinariamente completo. Nada pudieron hacer Hazard, Lukaku y De Bruyne ante la coordinada defensa de los “bleus” que se ubicaron en la final, a la espera de contendiente.
Se presentaba la posibilidad de un enfrentamiento entre dos excampeones del mundo: Francia e Inglaterra, pero Luka Modric y compañía tenían otra historia que contar, un nuevo libreto a escribir en la película del Mundial y con paciencia franciscana fueron envolviendo a los ingleses, que empezaron ganando la semifinal temprano, gol de Trippier, les empataron cerca del final con anotación de Perisic, y los hundió en los tiempos complementarios, anotación histórica de Mandzukic.
Entonces, final inédita el domingo: Francia contra Croacia y los pronósticos de nuevo al carajo.
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