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Martes, 25 de enero de 2022



NOTA DE TANO


Nota de Tano: Dos endiabladas tripletas hicieron a Francia campeón

Gaetano Pandolfo gpandolfo@larepublica.net | Martes 17 julio, 2018

Didier Deschamps celebra su primer título como técnico de Francia

Dos endiabladas tripletas hicieron a Francia campeón

¡Francia campeona del mundo!

Hugo Lloris: portero sobrio y seguro, sin el biotipo de los arqueros modernos del Viejo Mundo, tipo Courtois, De Gea y el inglés Pickford, verdaderos palos de pipa, finos y espigados.

Dos defensas centrales que son la contraparte de la selección española: en esta juegan Piqué del Barcelona con Ramos del Real Madrid y con los galos forman Varane del club merengue y Umtiti del catalán.

Los marcadores de punta “azules”, se pueden calificar como el punto menos fuerte del equipo: Pavard por la derecha y Hernández en el otro carril, no están nada distantes de los nacionales Gamboa y Oviedo.

Donde Francia se hace gigante es a partir de su medular, formada por tres futbolistas afrodescendientes, de una potencia física similar, pero de distintas cualidades futbolísticas.

Kanté, pequeño pero feroz volante central; Matuidi, volante mixto, capaz de marcar, recuperar y servir con olfato felino y velocidad de vértigo y Pogba, un fuera de serie, sin duda uno de los mejores futbolistas de Europa. Este mediocampista que fue magia pura en la Juventus, se enfrió con el Manchester U, pero para suerte del técnico Didier Deschamps, en Rusia explotó su talento y fue pieza clave para el triunfo de los “bleus” en la final.

Y donde Francia luce dominante y explota como seleccionado enorme, es en su zona de ataque, con una tripleta endiablada que integran Mbappé, Giroud y Griezmann.

Las características de sus endiabladas tripletas, la de sus volantes y la de su artillería, hacen de Francia un equipo único, muy explosivo en zona de ataque, característica que explota magistralmente su estratega.

En la ronda final de este Mundial, en la semifinal frente a Bélgica y en la final ante Croacia, Francia empezó sus juegos a la espera, con cautela, no se lanzó al ataque como estrategia prioritaria a pesar de tener artilleros de lujo, sabedor Deschamps, que Mbappé es un generador de faltas cuando pisa el acelerador y que Griezmann cobrándolas es letal. Francia se resguardó a la espera de su oportunidad.

Las acciones de “bola muerta” con Griezmann cobrándolas, son miel para las abejas azules y sendero de gol, como el primero ante los croatas. Además, si el juego se complica, surge el vértigo del nuevo príncipe del fútbol, el joven Mbappé, capaz “solito” de destrozar la retaguardia más sólida.

¡Dicho y hecho!

Pogba filtró; Griezmann cobró; Mbappé corrió y Francia campeonizó.

gpandolfo@larepublica.net

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