Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 11 Septiembre, 2018

Costa Rica tiene que atacar más, aunque la aplasten

Pasarán más de mil años,

muchos más

yo no sé si tendrá amor

la eternidad

pero allá, tal como aquí

en la boca llevarás

sabor a mí.

Supongo que no debería pasar tanto tiempo como el de la popular canción, para que en nuestro campeonato, puedan nuestros descendientes ir al estadio y observar partidos con la intensidad y ritmo vertiginoso como el que le imprimió Corea del Sur a la Selección Nacional y que probablemente repetirá Japón esta madrugada.

Cuando desde nuestras butacas, sentimos la impotencia como simples espectadores, de observar a los mejores futbolistas costarricenses que se supone son los que integran la Selección Nacional, entrar a una cancha a mirar cómo juega su rival, sin argumentos para golpearlo, comprendemos el daño que les provoca a nuestros futbolistas, participar en un campeonato criollo de escasa competencia.

Los futbolistas más jóvenes que seleccionó Rónald González para la corta gira asiática, jamás en sus cortas carreras han enfrentado a un rival con la explosividad del seleccionado coreano y puede que nunca en su vida lo enfrenten.

Tampoco enfrentan esa dura experiencia en sus carreras deportivas la mayoría de nuestros legionarios y por eso, como todo en la vida, hay ligas de primero, segundo y tercer nivel y otras más bajas. La de Costa Rica está entre estas, aunque en ocasiones el escalafón de FIFA o un Mundial de ensueño como el de Brasil nos hagan creer otra cosa.

Entonces, cuando no tenemos nada que perder, como lo es enfrentar a Corea del Sur en un amistoso y hoy a Japón, más que quedar los aficionados extasiados y los jugadores ticos impotentes ante el esplendor del contrincante, debería la Selección Nacional arriesgar un poco más en procura de mejorar los puntos débiles del equipo, que hace mucho rato son los ofensivos.

Rónald González jugó en Corea del Sur, igual que Óscar Ramírez en Rusia y así jamás vamos a avanzar, aunque transcurran los mil años de “Sabor a mí”.

Es hora de poner más piernas en posiciones de ataque, aunque el rival nos aplaste. Siempre será mejor perder intentando algo, que caer mirando cómo el rival nos consume y nos derrota.

Por cierto: ya presentó Óscar Ramírez el informe técnico de lo sucedido en Rusia 18?

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