Nota de Tano
Urge mayor presencia de “tráficos” en situaciones emergentes.
Sigo con el tema de ayer.
Urge que quienes organizan el festival de la luz, el tope, el carnaval y la Vuelta Ciclística, planifiquen mejor estos eventos con las autoridades de tránsito, porque el tráfico vehicular actual no permite que se cierren calles y avenidas sin una previa y cuidadosa planificación.
No podemos darnos el lujo de cerrar sectores vitales para el tránsito de vehículos, sin estudios previos que procuren soluciones al caos vial que esas decisiones van a ocasionar.
Acortar los plazos de cierre, dejar siempre carriles abiertos y reforzar los puntos álgidos con mayor presencia de “tráficos”, ayudarían a aliviar el caos vial que provocan estos eventos.
Les narro mi historia: el sábado 16 de diciembre salgo de mi casa en San Antonio de Desamparados a las 9 de la mañana para ir a trabajar a Radio Monumental. No voy para la playa, voy a trabajar.
Siempre evito la Circunvalación por las presas que se forman en los Hatillos y que te atrapan por muchos minutos. Prefiero irme por dentro y cruzo Barrio La Cruz, San Cayetano, San Sebastián, Barrio Cuba, la Numar y salgo a la McDonald diagonal al Gimnasio Nacional. De aquí, directo a Monumental de norte a sur.
Resulta que el sector está cerrado; no se puede transitar frente al Gimnasio, Soda Tapia, León Cortés y todo el Paseo Colón por el festival de la luz que se inicia muchas horas después. Entonces me lanzo al oeste para llegar a Plaza Mayor y luego a la emisora por el Bajo los Ledezma. ¡Cerrado!
Mataron al “Gringo” y su cadáver yace tirado en el puente, desde muchas horas atrás. Ni modo, de vuelta a La Sabana, ahora de oeste a este, de Plaza Mayor a la Datsun.
Desmadre total, decenas de vehículos en fila india a medio kilómetro por hora. ¡Ni un solo inspector de tránsito!
Desde luego que no llegué a tiempo a mi trabajo, pero…¿cómo no angustiarse, rebelarse, protestar por tanta irresponsabilidad de quienes organizan esos eventos, en complicidad con las autoridades de tránsito?
Y escribo estos fuertes calificativos porque con planificación, imaginación, coordinación y orden se pueden realizar los eventos festivos, sin provocar estas presas monumentales, caóticas e infernales.
Soluciones sobran, pero hay que sentarse a coordinar, a planificar.
Claro, es mucho más fácil cerrar calles, acordonar aceras y desaparecer de escena y que a los conductores que van para sus trabajos se los lleve puta.