Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 2 Noviembre, 2017

No cabe el escándalo por la separación de Montero
 

Mauricio Montero, asistente técnico de Liga Deportiva Alajuelense y entrenador de la Sub 17 del equipo, es un funcionario del club que debe respetar las jerarquías.

El querido “Chunche” es otra cosa; es un personaje que le pertenece al pueblo, que lo ama, venera, quiere y admira a borbotones.



El jefe inmediato de Mauricio Montero es Wilmer López, quien con todo derecho y como sucede cada segundo en todo el mundo en relaciones de trabajo, decidió separar de su grupo a su asistente.

La decisión del señor López puede estar equivocada, pero es correcta y no admite apelaciones.

Sus razones tendrá el jefe para pedir el traslado de su subalterno, quien no fue despedido, sino que regresó a su trabajo anterior.
Más claro no canta un gallo, de ahí lo inexplicable de la revolución informativa que causó esa decisión.

Al “Chunche” nadie lo despidió; el “Chunche” sigue ahí, humilde, sonriente, campante, amigo de todo el mundo y aplaudido por tirios y troyanos.

Al que despidieron como asistente técnico del entrenador de la Liga fue a Mauricio Montero.

En este mismo equipo y no en época prehistórica, fueron separados como asistentes de técnicos figuras como Luis Diego Arnáez, Pablo Izaguirre, Cristian Oviedo, el mismo Montero e incluso el actual entrenador, Wilmer López y nunca se armó este alboroto mediático.

Basta suponer, repito, basta suponer que Mauricio Montero en su condición de asistente técnico, dictara órdenes tácticas en la formación o esquema del equipo, no compartidas ni giradas por su jefe, Wilmer López, para que la relación laboral se rompiera, se cortara y en esta, quien manda es el entrenador.

Esto debemos tenerlo claro los costarricenses y no confundir ni enredar los sentimientos fuertes y afectuosos que tenemos hacia el “Chunche”, con una decisión del ámbito laboral tan común y silvestre.

Con solo reflexionar si en lugar de Mauricio Montero, el despedido o separado de su puesto hubiera sido el asistente dos, Josef Miso…¿se hubiera armado el mismo escándalo?

La respuesta es negativa.

Para cerrar, nos pareció irrespetuoso hacia Mauricio Montero que la dirigencia del club, en el comunicado oficial que explica su separación lo nombre “Chunche” y tampoco cabe la protesta amorosa de los hijos de don Mauricio contra Wilmer López, simplemente porque dejó su amistad con Montero a un lado para cumplir con su deber profesional.

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