Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 27 Septiembre, 2017

La prensa deportiva tiende a enterrar al personaje

Uno de mis mayores pecados o yerros como periodista deportivo fue “no seguir la información”.
“No seguir la historia para conocer cómo terminaba”.
El periodismo deportivo costarricense falla en este detalle.
De pronto un dirigente, un técnico o un jugador es noticia, acapara títulos, portadas y notas prácticamente todos los días y ¡zas!, cuando “lo desaparecen”, los periodistas lo congelamos.
En otras palabras: no asistimos a su funeral; no narramos, contamos o publicamos cómo terminó la historia.
Acaba de suceder con Benito Floro, y de antemano pido disculpas si uno o varios colegas en los 184 programas deportivos en radio, incluyendo Tano…qué tal!, páginas deportivas y medios de televisión, reseñaron cómo terminó la historia de Benito Floro en Liga Deportiva Alajuelense.
El paso de Floro por el fútbol costarricense termina, concluye, el día que Fernando Ocampo, presidente de la Liga, informa que no seguirá como técnico del club.
De inmediato, al instante, en segundos, la prensa deportiva lo archiva y se olvida de él. Don Benito desaparece de escena; se lo tragó la tierra.
No leí, ni escuché una entrevista de fondo con el entrenador, para que hablara de su paso por nuestro fútbol y el porqué de su caída. Asumo desde luego mi cuota de responsabilidad, porque esa entrevista pude hacerla yo.
Repito: disculpas si algún periodista lo hizo y no me enteré.
Pero, ninguno lo buscó, nadie habló con él, no supimos cómo se llegó a la ruptura laboral.
¿Qué pasó después?
¿Se quedó viviendo algunos días en el país; se dedicó a vacacionar; que día se marchó; quién lo despidió en el aeropuerto?
¿Por qué no le hicimos entrevistas en la terminal aérea a su partida, cómo lo buscamos a su venida?
¿Cómo a un personaje que fue noticia diaria en los medios de comunicación deportivos por semanas enteras y todos los días, lo enterramos un segundo después de que lo despiden?
Eso no es periodismo y como parte del gremio, reprocho y rechazo mi profesionalismo. Lo peor, que esto se repite al través de la historia.
Los periodistas deportivos “matamos” al personaje, una vez que lo despiden.
¿A quién no le hubiera gustado una entrevista a fondo con Benito Floro, después de terminar funciones como técnico de la Liga, en prensa, radio o televisión?
¿O ya esto no es noticia?
Reflexionemos sobre nuestro comportamiento profesional.

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