Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 4 Julio, 2017

Alemania se traga a sus rivales en zona de ataque

Me uniformo de estratega por un par de días y comparo los sistemas tácticos de Alemania y Chile en la final de Copa Confederaciones, con la Selección Nacional.
Alemania juega con tres centrales y dos carrileros como Costa Rica; Chile lo hace con línea de cuatro. Los germanos con Mustafi, Ginter y Rudiger por el centro; Kimmich y Hector en las franjas. La “Roja” en línea con Isla, Medel, Jara y Beausejour. Ofensivamente aportó mucho más la retaguardia germana que la chilena, sobre todo con Hector.
Los dos finalistas de la Confederaciones cuentan con un volante central que ni lo sueña Óscar Ramírez. Nos referimos a Sebastian Rudy en Alemania y Marcelo Díaz en Chile, a pesar de su “torta”. Curiosamente los dos juegan con el 21. En esta zona específica, este par de selecciones marcan una diferencia abismal con la nuestra, que se acrecienta en la línea que sigue. Nuestro volante central de lujo es Celso Borges, que no es rápido pero es inteligente; en Brasil 14 lo ayudó muchísimo Yeltsin Tejeda que hoy es reserva.
En Chile, Marcelo Díaz suma un copiloto de clase como Charles Aránguiz, de manera que los suramericanos plantan dos volantes centrales como Costa Rica, pero Joachim Löw se come a sus rivales, al cambiar el que sería su segundo mediocampista de marca, por otro hombre de características ofensivas, en este caso, el capitán Julian Draxler, una variante táctica que se pide a gritos en la Tricolor, pero que su cuerpo técnico no asume.
Entonces, vimos a los campeones del mundo con tres centrales, dos carrileros y un volante central y sus restantes cuatro jugadores, todos son ofensivos. Repasen: Draxler, Leon Goretzka y el binomio que gestó el gol del triunfo, Timo Werner y Lars Stindl. Estos cuatro futbolistas forman un rombo en posición de ataque y se alternan en la punta y por los costados.
Aunque en apariencia, solo hay uno en punta, digamos que Stindl (13), no siempre está él, como le pasa a Costa Rica con Ureña, Venegas o Campbell, sino que Löw lo alterna con Werner (11), Draxler (7) y Goretzka (8), todos con gol en el torneo.
Chile también es muy ambicioso en ataque; juega con un típico 10, excelente jugador (Pedro Pablo Hernández), que sería nuestro Bryan Ruiz, pero lanza en ataque a los tres consagrados: Vargas, Sánchez y Vidal y arde Troya, aunque en la final no hubo fuego pero sobraron acciones ofensivas. Sigo mañana.
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