Logo La República

Domingo, 16 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Lunes 26 junio, 2017


Kenny Cunningham, un futbolista distinto de nuestro campeonato

Uno cree que sabe mucho de fútbol y no sabe nada, entonces, mirando y mirando partidos durante muchísimos años, se atreve a calificar a futbolistas como buenos, regulares y malos.
En el fútbol costarricense, dentro de muchos, hay un jugador que siempre me llamó la atención y que parece, no lo sé, está aún sin equipo: Kenny Cunningham.
Jugó el Verano pasado para el Santos de Guápiles.
Desde que jugó para Liga Deportiva Alajuelense y eso fue hace “ratillo”, me atrajo su personalidad, explosividad, estilo, combatividad y picardía, entre varias de las cualidades que ostenta.
En mi columna “Así los Vimos”, que por cierto suma ya 47 años de publicarse en diferentes medios de comunicación deportivos, 32 de ellos aquí en La República, he calificado el trabajo de Cunningham en decenas de partidos y normalmente repito de sus positivas características.
Es un delantero o mediocampista de “llegada” desafiante, pimientoso, ganador, belicoso, “jodedor”, que no da tregua, que encara, que pelea, que lo expulsan, que reclama.
En resumen: nunca pasa inadvertido.
Ha metido goles espectaculares, no es un goleador nato, pero si es un “pulseador”, que obliga a los defensores rivales a jugar partidos completos con piedras en los zapatos.
Desde luego que de Kenny, habrá miles de personas que opinan lo contrario de este columnista y la razón puede que sea de ellos y no nuestra.
Pero, y lo digo con certeza, si yo fuera director técnico de cualquiera de los clubes grandes de nuestro campeonato, y señalemos a los tradicionales: Herediano, Saprissa, Alajuelense y Cartaginés, no dudaría un segundo en fichar a Kenny Cunningham para este Invierno.
Desde luego que Santos debió ser el primero en correr, para retener a un futbolista que, como Kenny, fue clave en el planteamiento táctico de Johnny Chaves para clasificar a los guapileños a la cuadrangular.
No conocemos temas de oferta y demanda; no sabemos ni nos interesa si Cunningham pide muchos colones para renovar. Simplemente somos admiradores de su fútbol y más que de su juego, de su personalidad limpia pero belicosa, tan distinta a la de la mayoría de los futbolistas que vegetan sin alma, vida y corazón en nuestro campeonato.
Posdata: no soy agente ni representante de don Kenny.

[email protected]