Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 3 Junio, 2017

Las heroínas de los hermanos Bonilla

Cuando los hermanos Manuel Emilio y Fernando Bonilla fundaron en 1949 el Deportivo Costa Rica, primer equipo de fútbol femenino del mundo, aunque existen pocas opiniones en contrario, jamás se podían imaginar que 68 años después, una futbolista costarricense, Shirley Cruz, estaría jugando con un club francés, la final de la Champions League de esta disciplina.
Los contratiempos y obstáculos de todo tipo que tuvieron que enfrentar este par de visionarios del deporte costarricense, para animar a las mujeres a practicar un deporte de “hombres”, con la oposición muy propia de la época que incluso llegó a estigmatizar a las jugadoras, hoy en día parecen ridículos dado el auge que a nivel universal tomó el fútbol femenino, con eventos de tal magnitud y excelencia como esta dramática final entre el PSG donde juega Shirley y el Lyon, seguida y vista por millones de personas en todo el planeta.
Las chiquillas juegan fútbol en todo el mundo y en países como Estados Unidos es un fenómeno cultural, pues millones de niñas y adolescentes lo practican en colegios y universidades. Igual en otras naciones del orbe.
Hoy y gracias al profesionalismo de muchísimas futbolistas como Shirley Cruz, ninguna mujer es señalada si decide practicar y jugar al fútbol. El fútbol femenino se convirtió en una disciplina común y corriente y quienes lo practican en el fútbol del primer mundo, compiten en calidad con cualquier seleccionado masculino, como se notó precisamente en esta final de Liga de Campeones, con un fútbol de alto voltaje de todas las jugadoras de los dos equipos.
Desde luego que Shirley Cruz y muchas otras jugadoras de fútbol costarricenses, no tuvieron que sufrir y pasar por los obstáculos y murallas morales, sociales y deportivas a las que fueron sometidas las heroínas de los hermanos Bonilla, mujeres todas que dejaron regada con su arrojo y valentía esa enorme cosecha que hizo que más de medio siglo después, Costa Rica fuera sede de un Campeonato Mundial en esta categoría, que varias jugadoras ticas se luzcan en ligas extranjeras, que nuestro campeonato femenino sea muy competitivo y desde luego, que brille con luz propia esa espectacular Shirley Cruz, orgullo de la nación.